Las autoridades panameñas deben poner en ejecución las acciones para dar cumplimiento a la reglamentación de emisiones que producen los automóviles y las industrias con chimeneas debido a que la población cada día sufre afecciones en su salud.
Esta fue una de las conclusiones a la que se llegó en el Segundo Congreso de Higiene Ambiental y Ocupacional desarrollado recientemente en Panamá.
Los participantes coinciden en que, lamentablemente, se cumplen los vaticinios de instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) que reportó un aumento en problemas del sistema respiratorio e inmunológico, en la piel y tejidos mucosos.
La OMS ha sido categórica al advertir sobre los riesgos a los que se expone la humanidad si los países no adoptan normas de cara a frenar los elevados niveles de contaminación en el mundo.
Otros males detectados, producto de estos gases son: afectaciones al sistema sensorial, sistema nervioso central y cardiovascular, sensibilización ante sustancias alérgicas e infecciones como rinitis, sinusitis y neumonía, entre otras.
El ingeniero en seguridad Industrial, José Carlos Espino, quien participó en el congreso, expresó que esta actividad tuvo como objetivo actualizar a los funcionarios sobre las más recientes técnicas de evaluación de los peligros ambientales y ocupacionales y la presentación de los últimos equipos de medición disponibles.
Durante el evento se analizaron los retos en la medición de partículas ambientales, los niveles ambientales de radiaciones no ionizantes, la evaluación del ruido ambiental y la verificación biológica en campo para control de las exposiciones ocupacionales.