El presidente peruano, Alberto Fujimori, anunció anoche que no renunciará y se mantendrá en el poder hasta el 28 de julio del 2001, fecha en que entregará el mando a su sucesor luego de las elecciones generales, que se realizarán "en el más breve plazo".
"El anuncio de las elecciones adelantadas no significa mi renuncia inmediata", dijo en rueda de prensa en el Palacio de Gobierno, al recordar que recortará a un año su mandato de cinco por el que fue reelecto por segunda vez en comicios muy criticados internacionalmente.
Subrayó que el "actual Gobierno se mantendrá con él a la cabeza, con su mismo gabinete y con el mismo congreso". No precisó la fecha de los nuevos comicios, aunque éstos podrían ser en marzo del 2001.
Fujimori descartó que en su sorpresiva decisión del sábado "haya habido presión militar".
Indicó que obró de conciencia, como un deber moral tras ver el vídeo de presunto soborno a un congresista opositor perpetrado por el jefe de los servicios secretos y su asesor principal, Vladimiro Montesinos.
"Sentí desagrado al verlo", señaló el mandatario.
Sobre el paradero de Montesinos, dijo que éste "se encuentra en Lima y con la seguridad que le corresponde porque "puede ser objeto de atentados de grupos terroristas".
"Ha cometido errores, como todo ser humano, pero ha contribuido a la pacificación del Perú en el combate contra el terrorismo y el narcotráfico", agregó.