Dos profesionales de la medicina murieron ahogados en altamar, luego que naufragó la embarcación del Estado en la que regresaban de una gira médica por la comunidad de Chiriquí Grande, en Bocas del Toro, en la que participó el presidente Martín Torrijos. Otras seis personas que viajaban en esta lancha lograron sobrevivir.
El odontólogo, Vicente Alvarado, quien laboraba como jefe de provisiones del Ministerio de Salud en esa provincia, y la enfermera, Priscilla Torres, jefa de enfermería, murieron el viernes en la noche cuando una enorme ola se conjugó con el mal tiempo para voltear la embarcación en que regresaban de cumplir con su deber.
Sobrevivieron el jefe del Fondo de Inversión Social en Bocas del Toro, Alfonso Vaz, Tomás Villagra, Guillermo Guerra, Elsy Predol, César Castillo y el conductor de la lancha, Ovidio Trotman.
Vaz, visiblemente nervioso todavía, narró que antes de la siete de la noche y luego de unos 45 minutos de viaje por altamar, una ola de cerca de cuatro metros de altura arrojó violentamente la embarcación contra un arrecife. La lancha se volteó y sus ocupantes quedaron dispersos en medio de la oscuridad.
Contó que por más que gritaban tratando de agruparse, la oscuridad les impedía hacer contacto unos con otros. "Sólo la misericordia del Creador nos salvó, ya que era por el gusto gritar", sollozó.
"El ruido de las olas era tan fuerte que opacaba los gritos y nadie nos escuchaba, pero la linterna que nos prestaron nos salvó la vida, cuando el conductor decidió hacer señales, para ver si alguien lograba vernos y nos prestaba auxilio", destacó.
El calvario de los sobrevivientes se prolongó por cerca de cinco horas. Vaz relató que fue hasta cerca de la medianoche cuando el señor Benito Abrego y su hijo los auxiliaron en su embarcación en momentos en que las fuerzas empezaban a flaquear. "Nos llevaron a Río Caña y ayer fuimos trasladados por el SAN (Servicio Aéreo Nacional) a Chiriquí Grande".
Afirmó que los demás ocupantes, a excepción de él y de Alvarado, llevaban su chaleco salvavidas puesto, lo que les ayudó a sobrevivir. La enfermera Torres también tenía su chaleco, pero murió ahogada al golpearse fuertemente contra el arrecife, sostuvo.
En medio de la oscuridad y la furia del mar, los sobrevivientes trataron de conocer algo sobre Alvarado y Torres, pero fue inútil.
La delegación regresaba de la entrega de bonos del programa Red de Oportunidades que organizó la Presidencia en la comarca Ngobe Buglé.
El presidente Torrijos no pudo ocultar su tristeza ayer, cuando declaró "héroes y extraordinarios panameños" a ambos funcionarios. "Son dos héroes que han muerto ayudando a combatir la pobreza extrema", dijo.
Torrijos, quien extendió sus condolencias a los familiares de Alvarado y Torres, añadió que éstos sacrificaron sus vidas en solidaridad con los que menos tienen, en un gesto de "desprendimiento y amor".
Funcionarios mueren en gira presidencial
El gobierno les rendirá honores en su sepelio, por morir en cumplimiento del deber.