Cuatro funcionarios del Tribunal Electoral que participaron en las elecciones el pasado 2 de mayo, lograron regresar a sus hogares sanos y salvos luego de permanecer 13 días internados en las montañas de la Comarca Ngöbe Buglé.
Los funcionarios, cuatro en total, entre ellos una mujer, fueron trasladados desde el pasado 30 de abril a Cerro Santo, situado en el corregimiento de Río Chiriquí, distrito de Kusapín y no fue hasta este martes 11 cuando pudieron regresar a sus hogares.
Se acordó que luego de celebradas las elecciones, un helicóptero del Servicio Aéreo los recogería, pero el mal tiempo obstaculizó la misión.
Pero no solamente fueron éstos los que se vieron obligados a quedarse en lugares tan inhóspitos como Trinchera, Piedra Roja, Suiche, entre otros.
El mismo martes en la noche se comunicó que otro grupo, al ver que el mal tiempo continuaba, decidió caminar hasta San Félix, en Chiriquí, donde fueron recogidos y regresados a su provincia. En cada grupo se incluía un policía.
Gloriela Vincen, la única mujer del grupo de Cerro Santo, relató que fueron muchas sus lágrimas, extrañaba a su familia, su hogar, las comodidades y el calor de su cama y la comida.
"Comí cosas que nunca había comido, hacía demasiado frío que hacía doler los huesos, yo quiero llegar rápido a mi casa situada en Almirante", fue lo primero que pidió.
Por su parte, Ibridino Quiel, inspector de Cerro Santo, contó su vivencia. La desesperación se apoderó varias veces del grupo, más cuando el pasado domingo escucharon el helicóptero pero no pudo bajar.
Agregó que comían una sola vez al día, el menú era café, banano y dachín (una raíz silvestre), todo sancochado y sin sal, pues no habían ido preparados para estar tantos días allá.