Lo que para la señora Ihyocita Sánchez, de 43 años de edad, empezó como un simple curso de costura para aprender a confeccionar polleras para sus dos hijas, se convirtió en una forma de vida, a fin de salir adelante cuando le tocó tomar la decisión de separarse de su esposo.
Ihyocita, quien tiene 12 años de estar divorciada, encontró una oportunidad de superación en la Fundación para el Desarrollo Integral de la Mujer y la Familia (Fundader), ubicado en Arraiján.

Hace tres años, Ihyocita comenzó a confeccionar vestidos típicos, pero también aprovechó para aprender otros oficios que le ofrecía el centro de capacitación y ayuda social.
“Con los conocimientos adquiridos de repostería y cocina en Fundader empecé a hacer dulces, hacía 40 dulces diarios, los vendía a dólar cada uno, con eso sacaba el pasaje, la merienda de mis hijas y logré pagar los estudios de arquitectura de mi hija mayor y la secundaria de la menor”, contó.

Ahora, Ihyocita tiene un año de trabajar en Fundader, manteniendo el área de cocina y el salón de repostería de la fundación limpios para el uso de los estudiantes.
Además de esto, esta mujer tiene su propio negocio y ofrece servicios de comida para bufé.

Fundación.
Fundader, creado en marzo del 2002, ofrece a personas de 18 años de edad en adelante, 10 cursos de capacitación gratuitos en diferentes oficios.
Actualmente, unas 600 personas de 18 a 29 años se encuentran tomando cursos en tres turnos: matutinos, vespertinos y nocturnos; de repostería, cocina, bartender, saloneros, recamareras, informática, inglés, belleza, atención al cliente y costura.
Además se dictan cursos móviles, en los cuales se les enseña a confeccionar manualidades y bisutería. Los mismos son dictados por seis instructoras en las comunidades más apartadas de Arraiján.
Esta fundación además trabaja con niños, se trata de 40 niños en riesgo social, en edades de 6 a 12 años.
Minerva de Caballero, instructora de valores y competencias básicas de la fundación, explicó que para tomar los cursos, es obligatorio tomar sus clases.
“En esta clase se les habla a los jóvenes, niños y mujeres, de autoestima e integración grupal”, explicó.
Para Caballero, las experiencias obtenidas con los niños, jóvenes y mujeres que acuden a la fundación han sido muy gratificantes, porque se ve el cambio en la conducta de los niños en sus colegios, a las mujeres maltratadas se les ayuda a denunciar el delito y salir adelante solas y a los jóvenes se les enseña un oficio para ser ciudadanos de bien.
La instructora señaló que cuando empiezan a tratar con una madre, siempre trae a su hijo mayor y a su niño para que sean ayudados, al final toda la familia viene en busca de ayuda y orientación.
Ayuda.
Según la diputada Marilyn Vallarino, quien dirige la fundación, que cumple el próximo mes de marzo 10 años, Fundader surge para que la mujer se capacite, sea independiente y no dependa de un hombre; y si tiene un buen compañero, lo pueda acompañar a sustentar el hogar.
Vallarino manifestó que la idea principal de solo ayudar a las mujeres cambió, y ya no solo se atiende a mujeres, sino que también se capacitan a hombres.
“Aquí la gente no llega a pedir, sino a aprender, nuestra política es de educación”, expresó la diputada de Arraiján.