El presidente Ricardo Martinelli dijo ayer durante su primer día de visita oficial a Washington D.C. que no hay marcha atrás en la fusión de la Dirección Nacional de Migración y la Autoridad Nacional de Aduanas. Señaló que a más tardar a fin de este año debe darse el proceso para que la nueva entidad autónoma entre a funcionar en 2012.
El mandatario negó que se haya tratado de una decisión por presiones de Estados Unidos, y dijo que se trata de algo voluntario: lo que se quiere es copiar el modelo “exitoso” que se ha tenido en el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos.

Martinelli se comprometió a formar una entidad técnica, alejada de la política partidista, con el fin de ponerles barreras o controles más exigentes al narcotráfico, tráfico ilegal de personas y movimiento de dinero ilícito.
El Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, bajo el paraguas del Departamento de Seguridad Nacional, se comprometió a asesorar al Gobierno panameño durante este cambio.

Martinelli dijo que se deberá definir bajo qué paraguas quedará la nueva institución que fusionará Aduanas y Migración, aunque adelantó que podrá ser el Ministerio de Seguridad y el Consejo de Seguridad.
También aceptó que la Dirección de Migración es una de las instituciones en donde más problemas se han encontrado.
El tema fue tratado ayer con la secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Janet Napolitano, y por separado con el director del Servicio de Inmigación y Aduanas de Estados Unidos, John Morton.
La zarina, Abigail Benzadon, quien figura entre la misión oficial a Washington, dijo que ve con muy buenos ojos la iniciativa y que se convertirá en una de las mayores impulsadoras del proceso.
Recuperan piezas.
El Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos le entregó ayer al presidente Ricardo Martinelli 99 piezas precolombinas (huacas) que fueron decomisadas ilegalmente en territorio estadounidense durante varios operativos.
Las piezas, que habían sido sacadas ilegalmente de Panamá, se encontraban en distintos lugares en Estados Unidos: Los Ángeles, Portland y Oregon.
“Lamentablemente, el robo y tráfico de artefactos culturales es una de las formas más antiguas de delincuencia organizada transfronteriza”, manifestó John Morton, director del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos.
Martinelli adelantó que las piezas que recibió Panamá serán llevadas al Museo Antropológico Reina Torres de Araúz.
Ayer, Marinelli también visitó la sede del Instituto Smithsonian en Washington D.C., con motivo de los 100 años de presencia en Panamá. En el encuentro, Martinelli le prometió al secretario del Smithsonian, Wayne Clough, agilizar los trámites para darle cumplimiento a la regulación de zonas protegidas que existe sobre Coiba e isla Ranchería en el Pacífico.
Luego visitó el Cuerpo de Paz, una organización internacional que ayuda a más de 70 países en el mundo, a través de voluntarios capacitados.
William Stacy, presidente del Cuerpo de Paz, prometió elevar la cifra de voluntariados que envían a Panamá de 177 a 217. Pero admitió una solicitud del Ministerio de Educación para otros 25 voluntariados más que estarían impartiendo capacitación en la Escuela Normal de Veraguas.
Al finalizar su primer día de gira por Washington, el presidente panameño fue premiado por el Comité Judío Americano, durante una cena de gala en el hotel Grand Hyatt.
Más temprano, el gobernante Martinelli visitó el Museo del Holocausto.