El presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, volvió a cuestionar ayer el trabajo de los ministros de Estado, especialmente a los encargados del área social, salud y vivienda, a quienes invitó a renunciar de sus cargos.
Aunque se negó a identificar los nombres de los ministros que deben ser removidos, alegando que "todos saben quiénes son los que trabajan de verdad", insistió en que son los del área social los que no cumplen con su labor de manera adecuada.
Manifestó que la falla del Gabinete radica en la coordinación que existe entre la presidenta y los ministerios, los cuales deben trabajar en conjunto para hacer avanzar al gobierno.
Mientras que el legislador, Carlos Smith, miembro del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD), indicó que no corresponde al presidente de la Asamblea Legislativa, y menos cuando es de la alianza de gobierno, entrar a criticar la labor de los ministros.
Señaló que su partido está en plena disposición de cooperar con el Ejecutivo en la elaboración de una agenda social y económica para aprobar los proyectos que necesita el país, sin que esto involucre que vayan a participar en el gobierno.
Por su parte, el ministro de Trabajo, José Joaquín Vallarino III, opinó que la solicitud de Garrido no es más que el resultado de una frustración provocada por la poca presentación de proyectos de ley de orden social en la Asamblea Legislativa.
Indicó que no comprende el motivo de la frustración de Garrido, debido a que el gobierno encontró las arcas del Estado vacías, lo que ha dificultado el despegue de esa administración.
"Hemos estado trabajando con las uñas y nos ha costado algo de trabajo y de tiempo crear métodos modernos e innovadores para echar adelante la economía", sostuvo.