Nunca en la historia panameña el papel de los médicos ha sido tan cuestionado como en la última década. En el pasado, los galenos eran considerados unos apóstoles en el ejercicio de su carrera, y no se les contradecía; pero ahora, el hacer un mal diagnóstico o incurrir en negligencia al practicar la cirugía, puede ser motivo para que el paciente presente una simple queja, o llegue al extremo de interponer una demanda judicial.
Los que “se han quemado las pestañas” para lograr un diploma en Medicina y ocupan posiciones directivas de relevancia, defienden los derechos de sus colegas; en tanto, otros sectores justifican que se les supervise, sancione o juzgue, porque consideran que hay que hacer valer los derechos de los pacientes que exigen atención más humana.
“La profesión de médico es diferente a las demás, porque tenemos en nuestras manos lo más preciado que tiene el ser humano, que es su vida”, declaró el director del Hospital del Niño, Esteban López, a