Bandadas de golosos gallotes en busca de desperdicios son el peor enemigo de los vuelos de los aviones comerciales que despegan de Tocumen.
La Dirección de Aeronáutica Civil (DAC) hizo un llamado a las autoridades correspondientes para que se busque solución al problema que representa para la aviación civil, los desperdicios cárnicos que se vierten en los ríos cercanos al Aeropuerto Internacional de Tocumen y que atraen a los gallotes.
El subdirector técnico de la institución, Humberto Chavarría, se reunió con el Comité para la Prevención del Peligro Aviario, donde se acordó solicitar a las corregidurías y a otras entidades como Salud y la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), para que adopten las medidas dirigidas a evitar la acumulación de desperdicios que provoca la presencia de aves carroñeras en la línea de aterrizaje y despegue de los aviones.
Chavarría señaló que, principalmente, el río de Juan Díaz, que desemboca al mar casi en la línea de aproximación de los aviones comerciales que utilizan el Aeropuerto de Tocumen, se ve afectado por los desperdicios cárnicos procedentes de empresas y pequeños productores.
En conclusión las autoridades de aviación civil solicitan mayor cooperación por parte de las autoridades locales de los corregimientos de Pedregal, Tocumen y Juan Díaz, principalmente con la finalidad de combatir la proliferación de aves que pueden provocar accidentes.
El subdirector de la DAC señaló que ya en ocasiones anteriores, algunas de estas aves han hecho impacto con las aeronaves, pero afortunadamente no ha provocado accidentes.