El exlegislador opositor ecuatoriano Galo Lara, reclamado por Ecuador, pidió a las autoridades de Panamá que reconsideren la revocación del asilo que le habían concedido, y acusó al presidente de su país, Rafael Correa, de injerencia directa en su caso.
Lara, condenado a diez años de cárcel como cómplice de un triple crimen ocurrido en agosto de 2011 en Ecuador, había recibido en octubre asilo territorial en Panamá, cuya Cancillería anunció ayer que decidió revocar esta medida de protección al constatar que en este caso no existe persecución política, como denunciaba el condenado.
El exparlamentario dijo en septiembre que las acusaciones de homicidio contra él se basaron en falsos relatos de un exprisionero y que eran un montaje por sus denuncias de corrupción contra el gobierno del presidente Correa.
En un comunicado enviado a Efe desde un lugar que no precisó, el político dijo que lamenta profundamente que el Gobierno del país centroamericano haya sido objeto de chantaje o coacción por el Gobierno ecuatoriano para conseguir su rendición ante Correa.