El recorrido lo efectuó por el Lago Alajuela, que se encuentra dentro del Parque Nacional Chagres.
Guzmán visitó las escuelas, Peñas Blancas y Quebrad Benítez, en donde inspeccionó las instalaciones educativas y conoció las necesidades urgentes de los docentes, mobiliarios escolares y los comedores escolares.
Observó el desempeño de los estudiantes en áreas de lectura y escritura, y su estado nutricional y de salud.
Destacó que una de las prioridades será velar que cada alumno de escasos recursos y de las zonas rurales e indígenas, tengan acceso a sus cremas nutricionales y el vaso de leche, como a un almuerzo cada día.
En muchas ocasiones son evidentes los signos emocionales como pesadillas, temor de estar con los familiares y sus abusadores, bajan su rendimiento escolar, miedo generalizado, agresividad, culpa y vergüenza, aislamiento, ansiedad, depresión, baja estima, rechazo al propio cuerpo, conocimiento sexual precoz e impropio a su edad, masturbación compulsiva, exhibicionismo, problemas de identidad sexual.
Otros menores sufren lesiones más severas al ser hospitalizados por problemas paidosiquiátricos o por el contagio de infecciones de transmisión sexual. El abuso sexual es cualquier forma de contacto físico realizado sin violencia o intimidación y sin consentimiento en este caso del menor.
Los niños no mienten, pero son muy temerosos de la situación a la que se han visto expuestos, prefieren que sean sus padres las últimas personas en enterarse.
Esta situación se registra ante el temor generalizado del menor y la falta de confianza que le ofrezca el progenitor.
Esta desconfianza les hace cambiar su actitud a la soledad y el sufrimiento. Quienes más rápido perciben la situación son los abuelos, tíos o sus propios maestros.
Al ser denunciado el hecho en los casos de niños menores de hasta 7 años que son abusados, las autoridades de investigación judicial tienen que utilizar un tratamiento especial de atención para deslindar el caso, expresó Cajar.
Agregó que para estos casos es necesario evitar la revictimización del pequeño, por lo que utilizan un equipo de Trabajo Social, que capta la información, simulando a una especie de juego didáctico en un tiempo considerable.
La doctora Nilda Santamaría, jefa de Salud Mental del Hospital del Niño informó que muchos de los pequeños detectados, víctimas de abuso sexual han sido contagiados en algunos casos con enfermedades venéreas y con el SIDA. El Hospital del Niño registró en el 2003, 105 casos sospechosos de abuso sexual, en 81 niñas y 24 niños.
Las consecuencias a largo plazo del abuso sexual pueden agravarse con el tiempo, hasta desencadenar dolores crónicos generales, hipocondría; problemas y desorden alimentario.
¿Cómo saber si su hijo es víctima de abuso sexual? Se pueden presentar dificultades para caminar o sentarse, lesiones, desgarros, magulladuras en los órganos sexuales, irritación del área anogenital, infecciones en zonas genitales y urinarias.
Dificultades manifiestas de defecación, hemorragias por la vagina o el recto, ropa interior manchada o rota, hematomas en el cuerpo y zonas genitales, enfermedades venéreas y embarazo.