Un nuevo acto de indisciplina y rebeldía marcó la carrera del futbolista panameño José Luis Garcés, quien abandonó una concentración del Nacional de Montevideo molesto, porque querían hacerle una prueba de dopaje.
Aunque el panameño se sometió a la prueba, la dirección del equipo resolvió retirarlo de la alineación para el juego que realizó ayer (0-0) contra el Central Español en un partido válido para la Copa Suramericana.