La familia de Alejandro Garuz, exsecretario ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional, cuestionó el manejo que han dado a su caso, y afirmaron que el interés es destruirlo como ser humano.
Más que justicia selectiva, hay injusticia selectiva, señalan sus familiares, quienes guardan la esperanza de que las autoridades cambien la medida cautelar.
Su cuñada, May de Garuz, en nombre de la familia, habló en NEXtv y solicitó a los fiscales y jueces que se consagren a su profesión y cumplan con la ley.
Dijo que no es que estén pidiendo que no se investigue, sino que no se cometan arbitrariedades y se respeten los derechos humanos.
Cuestiona que mantengan a su cuñado detenido sin tener alguna prueba en su contra, solo basados en las declaraciones de un testigo fantasma que se inventaron y que ahora resulta que es el denunciante.
La familia de Garuz tiene conocimiento de que cuando estuvo en la fiscalía, lo presionaron para que acusara al expresidente Ricardo Martinelli con tal de dejarlo libre.
Al igual que otros, May no ve con buenos ojos la actuación de la procuradora general de la nación, Kenia Porcell, al permitir que personas ajenas hayan tenido acceso a expedientes, lo que demuestra que detrás de todo esto hay manos oscuras.
Garuz necesita revisión médica debido a que, estando en prisión, ha desarrollado problemas de hipertensión, señaló su cuñada.
La defensa del exsecretario de Seguridad ha intentando que se le realicen algunas pruebas, pues ya ha tenido un episodio de infarto, por lo que requiere atención.
Hechos
16 de enero: Alejandro Garuz es trasladado a La Gran Joya.
21 de abril: lo trasladan de este centro hacia El Renacer.