La hipótesis de la Policía Técnica Judicial (PTJ) y de la Oficina del Cuerpo de Bomberos de Panamá, que apuntaba a una falla eléctrica, relacionada con el sistema de aire acondicionado, como el elemento determinante en el incendio del bus 8B-06, el pasado 23 de octubre, fue echada por tierra por un peritaje de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP).
La investigación realizada por Alcibíades Mayta, profesor titular de las cátedras de Protección de Sistemas de Potencia Eléctricos y Cálculo de Fallas en la UTP, dejó al descubierto que el reemplazo del gas refrigerante por el HC-12A, que es altamente "inflamable y explosivo", fue lo que causó el siniestro que cobró la vida de 18 personas.
A lo anterior, hay que sumarle la acumulación de errores de diseño, mantenimiento inadecuado y error humano que también incidieron negativamente en la tragedia.
Pero para sorpresa del especialista, la Fiscalía Primera del Circuito, a cargo de Zuleyka Moore, que investigó la tragedia y que solicitó a la UTP el peritaje, no incluyó este hallazgo, a pesar de que el informe fue entregado 15 días antes de remitir la vista fiscal a los tribunales.
Moore mantiene la tesis de que la causa del siniestro fue la "conexión bruja" que se le hizo al compresor del aire acondicionado del bus, lo cual fue descartado en el peritaje con suficientes elementos probatorios.
Esos detalles fueron explicados a este medio por Mayta.