Nación

Gatos con SIDA en Panamá


El Virus de Inmunodeficiencia Felina (VIF) o SIDA Felino podría estar en los gatos de las áreas revertidas de Panamá, porque hay miles en los montes que tuvieron contacto con gatos de los norteamericanos acantonados en las bases militares que estaban infectados con este virus, manifestó el Dr. Jorge Barriga.
Pese a que el VIF es muy similar al de los humanos y está clasificado dentro del mismo grupo del HIV, no infecta a los humanos ni hay peligro de contagio. "Los norteamericanos eran muy bondadosos y alimentaban a todos los gatos que llegaban, pero como éstos pelean por territorio, muchos pudieron contraer el virus por medio de la sangre de las heridas en las peleas o por la saliva, principal vía de transmisión, al momento de ingerir el alimento de los felinos de las bases, explicó el Dr. Barriga. El Dr. Barriga, médico veterinario, laboró en el Hospital de Corozal como cirujano desde 1993 hasta 1999, cuando se retiraron los últimos soldados norteamericanos de Panamá.
Las mascotas son para amarlas, cuidarlas y darle un debido control a su salud. Los gatos son un ejemplo de ellas. Son elegantes, exóticos, enigmáticos, con muchas cualidades estéticas dignas de contemplar.
Pero esa hermosura puede verse opacada por una enfermedad muy propia de su especie: el Virus de Inmunodeficiencia Felina (VIF) o mejor conocido como SIDA Felino. Aunque es muy similar al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) que causa el SIDA, no es transmisible al ser humano porque es muy propio de esta especie, como tampoco un gato puede contagiarse del virus que causa el SIDA.
Según las investigaciones, este virus se descubrió en Estados Unidos en 1986, cuando un grupo de gatos presentaba una serie de enfermedades o infecciones oportunistas, que hicieron pensar en que su sistema inmunitario no funcionaba adecuadamente. Luego de este descubrimiento se demostró la existencia en gatos de otros países.
Todos los estudios e investigaciones y los especialistas consultados coinciden en que el hecho de convivir con un gato infectado con el VIF no supone ningún riesgo para las personas. Lo que se destaca es que hay virus de la misma familia que afectan a otras especies animales (monos, vacas), pero nunca se ha producido contagio del VIF de una especie a otra.
Los blancos potenciales de contraer esta enfermedad son los machos callejeros que salen a buscar a las gatas en celo y como pelean, se muerden y se hieren, la sangre o la saliva de un gato infectado es la vía de transmisión.
Por ello una de las recomendaciones es castrar a los machos, ya que la causa de las peleas son por territorio y por preferencia sexual, muy común entre los que viven en libertad. Usted podría proteger a su mascota manteniéndola en un ambiente controlado y no permitir que se mezcle con otros gatos callejeros, ya que los que viven solos o en un ambiente cerrado no tienen riesgo de contraer la infección.
Según el Dr. Jorge Barriga, médico veterinario, la enfermedad se transmite precisamente cuando un gato sale de la casa. "Por eso se recomienda si tienes un gato que no es persa, un siamés o un criollo, que no lo vas a usar como reproductor, cápalo u opérala a ella y ya no sale a buscar problemas".
Explica que la visita promedio de un gato con VIF es de 12 a 15 consultas al año por las diferentes enfermedades o infecciones recurrentes que presentan, como diarreas, fiebre, tumores de los nódulos linfáticos y afecciones al sistema nervioso, infecciones en la garganta, el riñón, los pulmones, inflamaciones bucales, entre otras.
Como es una enfermedad poco conocida por los veterinarios, muchos cuando ven un gato enfermo con VIF o SIDA Felino piensan que está viejo, con una diarrea y que está muriendo de parasitosis, pero no saben que es SIDA Felino porque no han tenido acceso a la información, afirma Barriga.
Dijo que conoció la enfermedad cuando laboró en el Hospital de Corozal de 1993 a 1999, fecha que se retiraron los últimos soldados estadounidenses en las bases militares de la ex Zona del Canal de Panamá.
Para el Dr. Jorge Barriga es muy posible que muchos gatos de las áreas revertidas puedan tener el virus ya que estuvieron en contacto con los felinos de los soldados de las bases militares y a los cuales se les aplicaron pruebas y dieron positivo.
Por ello, el Dr. Barriga cree que hay miles de gatos en los montes que fueron alimentados en las bases militares, porque los norteamericanos eran muy bondadosos, y pueden estar enfermos y han contagiado a otros. Barriga plantea que el mapache es un animal que es muy fácil de caer en las redes de este virus, además de otros felinos pequeños como los tigrillos y manigordos.


Sobre la necesidad de establecer un control, manifestó que era muy difícil porque éste se hace en países que desarrollan investigaciones importantes y les ponen trampas a estos animales para examinarlos, pero aquí no tenemos estos recursos.
Piensa que el tema debe ser abordado y que más de tres deben enterarse para ver qué se puede hacer. Dijo que por lo menos la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) se dedicaba a esto, pero ahora desconoce si continúan en la actividad.
Mencionó que hay asociaciones que reciben subsidios y que podrían investigar a los felinos silvestres y ponerles trampas y en conjunto con el Ministerio de Salud hacer una redada y practicar las pruebas para verificar quién está enfermo y quién no. Piensa que aunque estamos un poco tarde , porque los norteamericanos nos introdujeron esta enfermedad hace 10 años, se debe actuar.
Una fuente consultada en ANCON dijo que no podían negar ni afirmar que tengan el virus porque han rescatado gatos y otras especies felinas como tigrillos y panteras, pero como no se le hacen las pruebas no pueden saber si tienen el virus ya que ningún veterinario les ha hecho el reporte. Aseguró que en este año no han rescatado ningún felino, sin embargo, como están enterados de la enfermedad podrían sugerir que se aplique la prueba.
Explicó que la función de ANCON es rescatar a los animales en peligro de extinción, como aquellos que viven en los bosques y se encuentran en las calles o en poder de manera ilegal como mascotas, tal es el caso de los tigrillos y panteras.
Los médicos veterinarios consultados coincidieron en que no hay datos específicos sobre la cantidad de gatos, porque son muy pocos los que los llevan a control. Sobre la población de gatos en Panamá, el Dr. Nicanor Obaldía III, representante de Panamá ante la Asociación Mundial de Médicos Veterinarios de Pequeñas Especies por Panamá, señala que se calcula sobre la base de que hay un perro por cada 10 habitantes y una fracción de eso sería que por cada millón de habitantes habría 100 mil perros probablemente, y de esa estimación entre 50 y 75 mil serían gatos. "Eso sería una estimación conservadora, porque en Panamá nunca se ha hecho un muestreo del número de animales por casa".
Respecto a la carencia de información agregó que cuando se dio el último Censo de Población en mayo de 2000, la Asociación de Veterinarios solicitó que se incluyera la pregunta tiene usted una mascota y cuántas, porque esto tiene que ver con la salud pública.
El Dr. Obaldía III prefiere llamar a esta enfermedad por Síndrome de Inmunodeficiencia Felina y no SIDA Felino para evitar alarma y confusión en la gente por el hecho de que desconocen la enfermedad y van a comenzar a matar a los gatos y la enfermedad no es transmisible al hombre.
"No hay que alarmarse, existe en todos los gatos del planeta y es probable que todos los felinos incluso, los leones, las panteras, porque ellos se transmiten algunos virus", destacó. Afirmó que no ha visto ningún caso de VIF, pero sí de Leucemia Felina, ese sí es más común.
Al preguntársele si conocía algún estudio en Panamá sobre el VIF manifestó que no, debido a que la tendencia de Salud Animal es hacia los animales de producción. "Sería interesante hacerlo. Todos los estudios son costosos y el Gobierno no tiene dinero para eso", dijo. Recalcó que la enfermedad no está en un área y que habría que hacer un estudio para determinarlo y poder hablar sobre la prevalencia, porque si no hay estudio es pura especulación.
Hay investigaciones cruzadas respecto a la existencia de una vacuna. Información encontrada en internet asegura que científicos de la Universidad de Florida descubrieron una vacuna que previene el contagio en estos animales.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos aprobó su uso comercial y "es el primer producto que está disponible para prevenir la infección viral", declara Jim Rogers, portavoz del Departamento de Agricultura. Esta medicina la fabrica la Fort Dodge Animal Health, una división de la industria farmacéutica Wyeth de Nueva Jersey.
Surge la sospecha cuando presenta muchas infecciones crónicas y se le aplica la prueba que permite detectar la presencia de anticuerpos contra el VIF. La presencia de éstos significa que el gato está infectado. Pese a ello, puede que esté en la fase asintomática de la infección que dura por lo general muchos años y pueden vivir muchos años sin enfermar.
Sin embargo cuando entran a la fase de inmunodeficiencia, presentan numerosas infecciones crónicas y enfermedades denominadas oportunistas que provocan inevitablemente la muerte del gato.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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