AAhora los requisitos para ingresar a la Policía Nacional (PN), son más "difíciles" que antes.
Así lo reveló el jefe de esta entidad, Rolando Mirones, declaraciones contrarias a las recientes hechas por él, a favor de la libertad sexual (homosexualismo), de los miembros de la institución policial, así como de los tatuajes y los aretes.
El tema sigue causando polémicas, pues Mirones parece muy acoplado a las tendencias liberalistas, propias de países desarrollados, ya que ha recalcado sin tapujos que los gays pueden trabajar en la Policía y en cualquier parte, porque la sexualidad es una tendencia privada y que por ningún motivo debe ser sometida a discriminación.
Mirones fue claro al decir que esta medida no viola el reglamento interno de la PN, pues éste señala en su Artículo 133, que la práctica homosexual o lesbianismo son faltas gravísmas "siempre y cuando se cometan dentro de la institución".
Nuevamente se aferró al contenido del Artículo 50 de la Ley Orgánica de la PN, que todo panameño "sin discriminación" puede aspirar a ser miembro de la PN.
Manifestó que sería de mal gusto que a un aspirante se le pregunte si es homosexual durante la entrevista, como requisito para darle un trabajo, y no sólo dentro de la PN, esto podría traducirse en un acto insconstitucional.
Para él, el homosexualismo no tiene nada que ver con el trabajo.
"No hemos cambiado nada, los que se comporten bien dentro de la entidad estarán protegidos por la Ley", agregó.
Antes sí.
Al mismo tiempo, Mirones dijo que en el pasado era más probable que un "malenate" entrara a la PN, pues no se le practicaba esta medida, pues el objetivo era reclutar la mayor cantidad posible de aspirantes a policía.
Tampoco se hacía entrevistas a los familiares de los aspirantes.
Ni visitas a las residencias, ni pruebas psicológicas, como ocurre en la actualidad.
"El reclutamiento sigue siendo el mismo, lo que he fundamentado está incluido dentro de la Ley", sostuvo el jefe de la PN. Asimismo señaló que no cabe ningún tipo de discriminación.
En cuanto a los tatuajes, fue enfático al decir que no se le puede impedir a un joven, que ha cumplido con los férreos requisitos porque tiene el nombre de la madre tatuado en el brazo o el de la novia, por ejemplo.
Pero, muy por el contrario, a las personas que estén llenas de tatuajes, y no den una imagen de autoridad, definitivamente no podrán alistarse en la PN, reconoció.
No a los cambios.
Los que quieran promover que a las personas se les discrimine por su apariencia física, o por su tendencia sexual, van a tener que cambiar la Ley, pero si cambian la Ley sería inconstitucional, advirtió Mirones quien reiteró ayer que permitir que homosexuales formen parte de la Policía Nacional (PN), no viola ninguna ley.