El proceso surge luego de que el exministro de Gobierno y Justicia Winston Spadafora presentara una denuncia por calumnia e injuria en el año 2001, contra los periodistas Jean Marcel Chery y Gustavo Aparicio.
Para el año 2004, los acusados fueron condenados a un año de prisión por el Juzgado Decimocuarto Penal, aunque luego la ex presidenta Mireya Moscoso indultó a los periodistas.
Dictada esta sentencia, Spadafora procedió a presentar una demanda civil por el orden de 2 millones de dólares, la cual fue resuelta por el Juzgado Decimosegundo, en donde se logró condenar al medio y a los periodistas al pago de 20 mil dólares a favor del demandante más 5 mil dólares en costas.
Hace ocho años, este caso fue denunciado ante Reporteros Sin Frontera y otros organismos de defensa de la libertad de prensa, que condenaron dicho proceso contra los periodistas.