Washington.- Con la solicitud del secretario de Estado, Colin Powell, de que el gobierno necesita por lo menos 550 millones de dólares del próximo presupuesto para un proyecto que ha llamado "Iniciativa Andina", el presidente George W. Bush ha puesto sello propio al amplio paquete de 1.3 mil millones en ayuda militar y económica de su predecesor en apoyo del "Plan Colombia".
Según altos funcionarios, la Iniciativa Andina no sólo es el nuevo término con que el nuevo gobierno designa su aporte al Plan Colombia, sino que representa un enfoque "mucho más regional" sobre el problema.
No obstante, en realidad el gobierno anterior del presidente Bill Clinton trató por todos los medios de involucrar a los países limítrofes en el proyecto, pero encontró una marcada resistencia, especialmente de los gobiernos de México, Brasil y de otros países sudamericanos.
El compromiso original de Estados Unidos en el Plan Colombia para los países vecinos era de 180 millones de dólares, pero un alto funcionario dijo la semana pasada a CNN que el proyecto de presupuesto para 2002 que el presidente Bush presentará en el Congreso registrará un "aumento sustancial" en los programas para los vecinos de Colombia.
Desde entonces, Powell fue al Congreso para solicitar al menos 550 millones de dólares para el próximo año en el combate contra las drogas en Colombia y países vecinos, en un proyecto que ha llamado la "Iniciativa Andina" y que de hecho representa una ampliación del Plan Colombia.
Desde que el ex-comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos afirmó ante el Comité de Presupuesto del Senado que "la nueva administración tratará de regionalizar el conflicto colombiano, que los países del área reconozcan que es un problema de ellos, tanto como lo es de Colombia", no se han detectado ningún cambio en las reacciones de los otros países.
Al contrario, en algunos círculos diplomáticos en México y Brasilia la maniobra incrementó el temor de que la política de Estados Unidos enfatiza más la actividad militar, que las gestiones de paz encaminadas por el presidente colombiano Andrés Pastrana con los líderes de las FARC.
Este es un temor que también expresaron muchos miembros del Congreso y que precisamente pone en peligro la aprobación de los nuevos aportes, de los cuales Brasil, Perú y Ecuador podrían obtener hasta 100 millones de dólares y Panamá un poco más de la mitad, aunque fuentes diplomáticas dijeron que esa suma es "más un deseo que una probabilidad".
Panamá, dijeron las fuentes, comparte el temor de los diplomáticos de varios otros países latinoamericanos sobre el acento en la ingerencia militar en la lucha contra el narcotráfico, con el argumento de que los narcotraficantes usan armas y métodos de tecnología avanzada que exceden la capacidad de las fuerzas policiales de países como la república ístmica y Costa Rica que carecen de fuerzas armadas regulares.
Por su parte, Scott M. Rauland, consejero de prensa de la Embajada de Estados Unidos en Quito, explicó que "Powell lo que quiere es encontrar soluciones para prevenir siembras de coca en otros países, por ejemplo, Ecuador, porque si el programa en Colombia tiene éxito, pueden desplazarse a Ecuador para sembrar coca. De hecho, ya está pasando".
El funcionario, según el periódico El Espectador de Bogotá, indicó que Estados Unidos ha aprobado 20 millones de dólares para fondos del Plan Colombia con destino a Ecuador, tanto para recursos militares como para proyectos de infraestructura en las zonas fronterizas.