Las autoridades panameñas de Migración gestionan enviar a Grecia a cinco iraquíes que dicen tener domicilio en ese país europeo, tras haber llegado a Panamá hace dos meses con pasaportes falsos que los acreditan como húngaros, informó ayer una fuente oficial.
El subdirector de Migración de Panamá, Javier Tapia, dijo a ACAN-EFE que se está tratando con las autoridades de Grecia directamente "porque el interés es enviarlos allá, ya que ellos dicen tener domicilio en ese país".
Señaló que a los iraquíes, dos mujeres y tres hombres no identificados, se les ha tratado de regresar a su país de origen, con escala en Venezuela, pero que al llegar a Caracas han sido devueltos a Panamá.
También se ha contactado a diversos organismos humanitarios que se especializan en estos casos, y se está a la espera de una respuesta a una solicitud de apoyo hecha a la ONU, según Tapia. Aclaró que en todo caso no se trata de un proceso de deportación de los cinco iraquíes, sino de una "salida controlada".
El funcionario explicó que inicialmente los iraquíes llegaron a Panamá procedentes de Suramérica, en tránsito hacia México, de donde fueron devueltos a la capital panameña porque sus pasaportes reflejaban irregularidades.
Por otra parte, Tapia informó que en las últimas dos semanas han sido deportados unos 30 ilegales, entre los cuales había iraníes, libaneses, colombianos, dominicanos, ecuatorianos, peruanos, hindúes y estadounidenses. Algunos de los indocumentados detenidos han aportado su boleto para su salida controlada del país, mientras que otros están esperando un visado al estar casados con panameñas.