Al ritmo de merengue, samba o balada, los gimnasios han encontrado la forma de hacer dinero.
Sólo en la ciudad de Panamá hay de 20 a 30 gimnasios, que cobran entre los 30 y 60 dólares mensuales.
Para que tenga una idea de lo que representa este nuevo mercado, cerca de 15,000 panameños asisten a estos centros de entrenamiento. De este total, unas 6,000 personas realizan sus rutinas de forma diaria e ininterrumpida, por lo que son consideradas como activas.
Con simples cálculos matemáticos se puede deducir, que con este número de clientes y las mensualidades que se pagan, los panameños gastan en promedio más de 2 millones de dólares anuales en este servicio.
Este "boom" que algunos consideran seguirá en aumento, ha propiciado fusiones y próximamente la apertura de una cadena de gimnasios.
Mientras a la clientela se le trate bien y vea los resultados del trabajo, siguen asistiendo a su gimnasio. Kelly, que fue uno de los pioneros del nuevo concepto de un centro de entrenamiento, explicó que buscaba en Panamá, lugares donde entrenar como los Estados Unidos, y eso aquí no existía, ya que las máquinas eran muy antiguas.
Realizar esta idea le costo inicialmente unos 700 mil dólares, pero con las últimas adecuaciones esta inversión ha incrementado en algunos miles de dólares más.
A pesar de lo rentable que aparenta ser el mercado, Kelly explicó que no tiene interés actualmente de abrir otra sucursal en la capital. Sin embargo, exploran oportunidades en Chiriquí, donde la competencia aún se mantiene en niveles mínimos.
La Chorrera puede ser otra posible opción de crecer, pero primero debe hacerse un análisis de mercado con el fin de conocer que se le puede ofrecer al público y a que costos.
Hace algunos años, eran solo tres o cuatro gimnasios los que retenían la mayor cantidad de clientela con equipos y maquinarias que poco a poco quedaron obsoletas.
En su momento centros de entrenamiento como el Sport Club del Hotel el Panamá, Marina Health Spa, Physical y Polaris entre otros, se mantenían en el ranking de los gimnasios más populares.
Hoy algunos de estos son parte de la historia o han mejorado su oferta para mantenerse dentro del mercado. Sin embargo, en poco tiempo llegaron a construirse diversas infraestructuras en puntos estratégicos de la ciudad de Panamá, como parte de lo que sería el imperio de cada centro de entrenamiento.
Poco a poco han ido abriendo sus puertas, ofreciendo atractivas promociones que han enganchado a muchos. Ahora quienes lideran el mercado, son Powrhouse, Pacific Gym, Body Tek y Kelly"s Fitness.
Ya no se ofrece " hierro" solamente, como dicen los expertos en fisiculturismo. Actualmente, usted puede ir a clases de yoga; practicar el baile del vientre o samba; hacer estiramientos; asistir a sesiones de aromaterapia o baños de vapor; y contar con servicios de estéticas y hasta venta de ropa.
No solo los rellenito, fisiculturistas o modelos asisten al gimnasio. Con solo asomarse a los grandes espejos de los centros de entrenamiento usted se percatará de que cualquiera que deseé verse bien y sentirse saludable acude a estos lugares.
La clientela varia en edades, aunque normalmente son las mujeres y hombres entre 25 y 35 años los que más cuidan su figura. No obstante, los jubilados o personas de la tercera edad, son un mercado importante para los centros de entrenamiento.
Entre las lesiones más comunes en la fuerza laboral se encuentran las de movimiento repetitivo de muñeca, hombros, y espalda, y el dolor de espalda baja. Los problemas de espalda baja son la causa número uno de ausentismo e incapacidad laboral.
La actividad física y la participación en un programa de ejercicios tienen un impacto positivo en la salud del individuo. Entre los beneficios físicos del ejercicio se encuentran:
1. Mejoramiento en la función cardiorespiratoria.
2. Disminución en factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares.
3. Disminución en la taza de mortalidad y morbilidad.
También, investigadores han demostrado que la participación en un programa de ejercicios tiene beneficios sicológicos:
1. Disminución en la ansiedad y depresión.
2. Aumento en los sentimientos de bienestar.
3. Aumento en las ejecutorias de las tareas en el trabajo, hogar y actividades recreativas.
4. Aumento en al autoestima y ánimo.