El Gobernador de la provincia de Bocas de Toro, Simón Beker, recibió una golpiza durante una celebración familiar.
Beker fue trasladado la madrugada del domingo hasta el Hospital de Almirante en estado de embriaguez y con la nariz destrozada.
Según información preliminar, el gobernador se encontraba libando licor con familiares de la etnia ngöbe cuando se originó una pelea entre sus cuñados e hijos, en la que Beker fue mordido en la nariz.