El Gobierno de Panamá adelanta un análisis para realizar cambios en sus representaciones extranjeras y de acuerdo al resultado de este estudio se determinará si amerita el cierre de algunas y el reforzamiento de otras. El vicecanciller de la República, Harmodio Arias, confirmó que el Ministerio de Relaciones Exteriores lleva adelante este estudio porque el pueblo tiene que entender que la representación diplomática y consular de un país cuesta.
No obstante, Arias indicó que esta reestructuración no se hará en función a la rentabilidad de los consulados, ya que hay algunas oficinas panameñas en el exterior que no producen ingresos, pero son necesarios debido a la presencia de panameños en esos lugares. Reconoció que hay consulados que generan muchas entradas para el país, como la oficina consular de Londres, que representa ingresos por el orden de los 6 millones de dólares producto del registro de barcos con bandera panameña.
En cambio, dijo, el consulado de Cartagena sólo genera unos 600 dólares al mes para el fisco, pero no será cerrado porque hay una responsabilidad con los panameños que viajan a esta ciudad colombiana. Se trata de que hay ciertos consulados, los cuales no mencionó, que no se justifica que funcionen y por eso serán reubicados en otros lugares.
Señaló que el Estado panameño tiene que estar presente en todos los países donde pueda hacerlo, sin embargo, se preguntó quién evalúa la rentabilidad de estas representaciones panameñas en el extranjero. El vicecanciller se negó a responder cuestionamientos de la prensa acerca del nombramiento de personas ajenas a la carrera diplomática en algunas representaciones del exterior, señalando que la potestad de nombrar a los embajadores es estrictamente del Organo Ejecutivo.
Con anterioridad, el excandidato presidencial Alberto Vallarino ha denunciado que algunos consulados generan ingresos astronómicos a los encargados, dinero que a su juicio debía ingresar al Fisco. Además, recomendó que esas oficinas debían ser promotoras de los productos panameños.