El ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, afirmó que desde el año pasado está analizando la posibilidad de aplicar la "ley zanahoria" en Panamá que consiste en cerrar los bares y discotecas después de la una de la mañana de lunes a jueves.
Indicó que la "ley zanahoria" se aplica en Bogotá adecuadamente y similar medida se podría trasladar al país con el cierre de los bares en ciertos días de la semana.
Por su parte, la gobernadora de la provincia de Panamá, Irlena Brown, manifestó que apoya la medida propuesta por el director de la Policía Nacional, Carlos Barés de cerrar a la una de la mañana los bares y discotecas en el país, para disminuir la delincuencia.
Sostuvo que la medida se aplica frente a la violencia que hay en las calles, porque los ciudadanos han sido incapaces de "autoregularse" para evitarlo.
Detalló que las autoridades locales como los alcaldes, representantes de corregimientos y los propietarios de establecimientos comerciales se deben "autoregular" para que no se tengan que aplicar medidas prohibitivas.
"No es nuestra intención afectar los comercios, pero sí es necesario conservar la vida para tener clientes y por eso, deben autoregularse", acotó Brown.
Puntualizó que las autoridades no desean quitarle las posibilidades de negocio a nadie, sin embargo, primero es la tranquilidad ciudadana.
"Entonces las autoridades deben permitir que se sigan estrellando, cometiendo fechorías y atracos o cerrar los establecimientos a determinada hora", anotó Brown.
A juicio de la gobernadora, las personas que entran a una discoteca o cantina a las ocho o diez de la noche y salen a tres o cuatro de la mañana de lunes a viernes, es porque no tienen oficio ni beneficio.
Planteó que si los establecimientos comerciales no se ponen de acuerdo, cada municipio tendrá que poner orden en su comunidad para evitar los excesos.