De acuerdo a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), para el primer semestre del 2012 se aplicará un ligero incremento de 1.25% en la facturación final y no de un 23%, como se había previsto inicialmente, a razón de los altos costos del combustible.

La tarifa eléctrica final durante el 2011 se mantuvo congelada, a pesar que en el segundo semestre, de este mismo año, se registró un aumento del 12%, que fue frenado por un aporte económico proveniente del Estado, detalla un comunicado de ASEP.
En vista de que la tarifa eléctrica no fue subsidiada en su totalidad, para el primer semestre del 2012 (enero-junio), los clientes tendrán que asumir un contribución en la tarifa, del 1.25%, para la sostenibilidad a largo plazo del esquema de aportes del Estado.
ASEP recomienda a los consumidores implementar las medidas de ahorro energético en sus hogares, como reemplazar los focos por unidades de menor consumo, mantener el aire acondicionado en 23° centígrados, desconectar los aparatos que no estén en uso, evitar abrir constantemente la puerta de la nevera, entre otras.