Pese a que la seguridad sigue mal calificada (según la más reciente encuesta de Dichter & Neira), el Gobierno confirmó que a partir de enero de 2017 los Policías tendrán un nuevo aumento salarial.
Este anuncio contrasta con la negativa de la gestión del presidente Juan Carlos Varela de cumplir con los compromisos de aumento salariales para los docentes, que también piden más recursos para mejorar las precarias estructuras de las escuelas y colegios públicos.
Aumento a policías
El incremento salarial para los policías será de $1,600 para el rango de comisionado; $1,000 para los subcomisionados; $540 para los mayores; $520 a los capitanes.
Y desde el rango de tenientes hacia abajo, recibirán un aumento entre $40 y $75, según el rango.
Esto significa que, mensualmente, la planilla estatal de los policías aumentará $1.5 millones; o $18 millones anualmente.
Alfredo Berrocal, de la Federación Nacional de Servidores Públicos (Fenasep), lamenta que en nuestro país los aumentos salariales de determinados sectores públicos se sigan consiguiendo “por clientelismo”, y por el grado de cercanía de los altos mandos con el Ejecutivo.
Deuda con docentes
En contraste, los docentes no solo siguen esperando un aumento prometido, sino que además la administración Varela ya les adeuda $10 millones en concepto de vacaciones, ascensos de categorías, vigencia expirada, entre otras prestaciones.
Al final del Gobierno del presidente Ricardo Martinelli se le prometió a los educadores un aumento escalonado de $900 (divididos en tres periodos de pagos, el último en 2019).
El Gobierno actual no ha terminado de pagar el primero de estos aumentos (de $300), pero ya plantea alargar el segundo pago y eliminar el tercero. Es decir, conceder a los docentes $600 de aumento, en lugar de los $900 prometidos.
Esta es una de las causas de la actual huelga indefinida decretada por los docentes, que paralelamente exigen que se destine a Educación el 6% del producto interno bruto, tal como estipula la ley.
Para Enrique Montenegro, del Frente Anticorrupción de Panamá, todo aumento que se perciba como transparente en el Estado, debería ir acompañado de mejoras en los servicios prestados.
Y aunque destacó el esfuerzo de la Policía, advirtió que la seguridad sigue siendo una deuda pendiente de este Gobierno. También lamentó que no se valore en la misma medida, el esfuerzo que realizan los educadores, muchos de ellos en condiciones de trabajo deplorables.