El ex canciller de la República, José Raúl Mulino, consideró que el gobierno nacional ha demostrado carecer de manejo político de sus temas, al opinar acerca de la posibilidad de traer a la discusión pública el Plan de "Seguridad Global de la República de Panamá", en momentos que toma calor en la Asamblea Legislativa la Estrategia Financiera que comprende el uso de los 1,300 millones de balboas y la venta del 49% de las acciones estatales en Cable & Wireless.
Sobre el tema de seguridad, Mulino dijo que no debe ser impuesto por el gobierno nacional aunque pueda hacerlo, porque es un aspecto muy delicado y de interés para la ciudadanía que no debe ser politizado.
Señaló que la seguridad tiene un efecto para toda la ciudadanía y el gobierno debe tener muy claro cuál es el interés nacional a resguardar en caso de que se suscriban convenios internacionales en materia de intercambio e información de seguridad.
Mulino señaló que desconoce el contenido del documento, sin embargo, expresó que por referencias de terceros ha podido conocer que el Plan de Seguridad que maneja el Ministerio de Gobierno y Justicia, es superior al que se presentó originalmente luego de incorporar muchas apreciaciones sugeridas por los partidos Revolucionario Democrático y Demócrata Cristiano, y en este sentido "respaldo el esfuerzo del ministro Winston Spadafora a fin de unificar criterios".
La posibilidad de discutir el tema de la Seguridad Global de la República, en momentos en que también será llevado al pleno de la Asamblea Legislativa, el uso del Fondo Fiduciario para el Desarrollo, a juicio de Mulino puede ser considerado como una estrategia para distraer la atención y pasar el plan de seguridad.
Sin embargo, para Mulino esa puede ser una estrategia que no es conveniente, mientras que la otra intención podría ser abrir dos frentes de discusión con temas que generarán polémica, estrategia que a su juicio es equivocada.
Agregó que el país debe ir enrrumbándose poco a poco, pero saturando la agenda nacional con temas tan importantes, en un momento en que no existe el clima de tranquilidad ciudadana para conducir un diálogo, un proceso de búsqueda de consenso en torno a temas que tienen un impacto generalizado en la vida nacional tanto en el aspecto financiero como de seguridad.
El ex canciller, consideró que lo más adecuado es ir paso a paso y logrando los consensos necesarios en cada tema y aunque muchos aspectos del Plan de Seguridad que se tienen que aprobar son potestad del Ejecutivo, de manera que se pueden ejecutar paulatinamente y otros puntos deben pasar por la modificación de algunas leyes vigentes.
Finalmente, precisó que el país debe solucionar primero el tema del Fondo Fiduciario para el Desarrollo, para luego abordar otro aspecto importante para la nación, como es el relacionado a la seguridad nacional, señaló.