Nación

Gobierno confía en pasar examen económico


El viceministro de Economía, Domingo Latorraca, expresó ayer su confianza en que la calificadora de riesgo Moodis y el Fondo Monetario Internacional, darán una buena calificación a Panamá, tras la visita de revisión a la situación económica que ambos organismos realizan en el país.
Latorraca manifestó que la delegación del FMI que se encuentra en Panamá tiene pendiente una semana de reuniones con diversas autoridades nacionales y demás instancias que participan en esta revisión.
Precisó, que hasta la fecha, los oficiales del FMI se han reunido con diversas instituciones públicas, con analistas independientes, representantes de la empresa privada, líderes empresariales y del sistema financiero nacional para hacer esta revisión periódica.
Esta visita tiene el objetivo de cumplir con uno de los estatutos del FMI para sus miembros, de realizar una revisión anual a la situación económica, del sistema financiero y de las finanzas públicas.
Latorraca informó a su vez que el pasado viernes culminó la visita de miembros de la calificadora de riesgo Moodis, quienes estuvieron aquí tres días para hacer su revisión anual, y posteriormente emitir una opinión sobre el riesgo relacionado con la deuda soberana de Panamá.
"Creo que ambas instituciones coinciden con las autoridades panameñas y demás analistas independientes de que Panamá está viviendo en estos momentos en una fuerte recuperación económica en sus actividades principales y producto de la recuperación que se está dando en el mundo entero", enfatizó.
Agregó que esas son noticias buenas y alentadoras para el país y que también le brindan un respiro a las finanzas públicas y de todos los panameños. Indicó que una opinión favorable de estos organismos en torno a la situación de Panamá mejorará los términos y condiciones de nuevos financiamientos.
La ejecución del proyecto comenzó en 1995 cuando se constituyó el comité de trabajo auspiciado por la Alcaldía de Panamá, posteriormente fue asumido por la Curia Metropolitana y actualmente se denomina Comité Arquidiocesano Pro restauración y conservación de la Iglesia San Felipe Neri, presidida por Mireya de Fabbroni.
Durante los tres primeros años de labores, el comité logró el apoyo de diversas entidades y personas interesadas en la recuperación de este monumento, en la realización de las investigaciones arqueológicas e historias, la regulación sobre la propiedad y dominio del terreno, la elaboración de un proyecto de restauración y su correspondiente aprobación por las autoridades, explicó Tarcisio Valdés.
En abril de 2001 empezó la restauración del techo mediante una donación de B/. 200,000 por parte del Instituto Panameño de Turismo (IPAT). Pero el resto del proyecto fue patrocinado por el gobierno de Taiwan a un costo aproximado de un millón de dólares.
La iglesia se encuentra en una esquina donde pasa desapercibida por las personas, porque frente a la misma se adicionó un segundo y tercer piso justo en la entrada del patio o claustro, debido a que las monjas de la Medalla Milagrosa, que ocupaban el convento, deseaban no ser vistas.
Actualmente, la iglesia se mantendrá como ha estado por años, ya que no hay evidencia gráfica o documentación sobre cómo era antes de anexar los pisos en 1960 ó 1962, indicó el arquitecto Domingo Varela.
Mientras que las instalaciones que ocultan la iglesia continuarán albergando la Fundación de San Felipe Neri, donde funciona un jardín de infancia, biblioteca, talleres de confección, cocina y un teatro.
La fundación está conectada por una puerta que llega a la sacristía. En la sacristía hay unas largas escaleras en forma de caracol que conducen a un balcón donde se ubica el coro.
Para llegar al balcón superior se debe caminar por un pequeño espacio que igual lleva a la torre donde se encuentra la campana de la iglesia. El pasillo que conecta al balcón superior le da la vuelta a la iglesia y está acompañado por vitrales con imágenes religiosas.
La Iglesia San Felipe Neri surgió luego de la destrucción de Panamá La Vieja, al igual que otras órdenes religiosas, que se instalaron en el Casco Antiguo.
El 31 de marzo de 1756 un incendio denominado "Chico" destruye gran parte de la ciudad del Casco Antiguo, acabando parcialmente con los conventos de San Francisco, el de las Monjas de la Concepción, Santo Domingo y la Iglesia San Felipe Neri.
En 1913 se efectuó la restauración completa de la iglesia, bajo la dirección de Sor Bezar, cuyos restos permanecen en una capilla lateral.
Las instalaciones en 1926 fueron sede del Seminario Mayor San José (Seminario Diocesano), pero en 1941 se cierra el seminario debido a la Segunda Guerra Mundial.
Luego en 1947 las instalaciones fueron cedidas a la Pía Sociedad de Misioneras Catequistas de la Medalla Milagrosa, fundada por el monseñor Francisco Beckman. Se creó una guardería, escuela para clases de catequesis, costura y artesanía para adultos. Además, se realizan retiros espirituales durante los fines de semana y monseñor Beckman manda a remodelar el edificio para crear más espacio, destruyendo la parte frontal de la Iglesia.
Para las monjas en 1960 y 1962 se adiciona el segundo y tercer piso sobre la entrada del patio o claustro. Se realizaron cambios en las ventanas de vidrios por las de madera.
Cabe mencionar que en 1974 el edificio funcionó como albergue para estudiantes universitarios provenientes del interior y en 1979 como la Residencia de San Felipe para las personas de la tercera edad.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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