Las normas para la regulación de las descargas de aguas residuales fueron presentadas este miércoles por las autoridades del Ministerio de Salud y de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), siendo consideradas como el primer paso para el saneamiento de la ciudad y de la Bahía de Panamá, ya que serán de obligatorio cumplimiento.
"Este es un reglamento que se inicia desde 1987 con el concurso de distintas instituciones, universidades, organizaciones privadas y obviamente el Ministerio de Salud, como ente rector del sistema del sector Salud, que incluye la disposición de aguas residuales, así como lo que es el agua potable", manifestó el ministro de Salud, José Terán.
Consideró que las normas, es un primer paso para el saneamiento de la ciudad y de la Bahía, compromiso que fue adquirido por el gobierno de la presidenta de la República, Mireya Moscoso.
Para el administrador de la ANAM, Ricardo Anguizola, las normas son un avance importante para la protección del ambiente.
"Sin tener estas normas anteriormente era imposible exigir a las industrias, el comercio y demás instalaciones, que hicieran todo lo necesario para que esas aguas residuales llevaran por lo menos un mínimo de calidad", señaló.
Agregó que las disposiciones sobre aguas residuales ahora son de obligatorio cumplimiento para todas las industrias, el comercio y las residencias.
Anguizola explicó que las instalaciones que funcionan antes de las normas tienen plazos para adecuarse, y que están establecidos por la Ley 41 del Ambiente, consistente en un máximo de tres años para haber hecho sus auditorías ambientales y sus caracterizaciones, que deben haber sido aprobadas por la ANAM, con un período de hasta ocho años para adecuar completamente su actividad cumpliendo con las disposiciones.