El embajador de Cuba en Panamá, Carlos Zamora, rechazó ayer de manera categórica que el gobierno de su país tenga alguna relación o haya brindado apoyo económico a los grupos de izquierda que han desarrollado una serie de protestas callejeras en las últimas semanas.
Indicó que el gobierno de su país es “altamente respetuoso” de la situación interna de cada nación, razón por la cual no interfiere en asuntos como estos.
Zamora dijo que el Gobierno cubano no ha emitido juicio, no lo hará, ni le corresponde dar su opinión con respecto al problema que se vive actualmente en Panamá por el tema de la Caja de Seguro Social (CSS).
No obstante, reconoció que tanto en Panamá como en otras naciones del área, en ocasiones, en las que hay problemas de este tipo, se culpa o se relaciona a Cuba.
Indicó que en su opinión en este caso, se trata de buscar a una persona para echarle la culpa de cualquier cosa, a lo cual en su país se le llama “buscar a un tontín”.
Las declaraciones de Zamora se dieron ayer previamente a una reunión de cortesía que realizara al presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Legislativa, Francisco Alemán.
Por otra parte, el diplomático cubano se mostró satisfecho con el manejo que le ha dado hasta el momento la justicia panameña al tema del proceso legal en contra del “guerrillero” Luis Posada Carriles.
Expresó que por el momento no se ha evaluado la posibilidad de solicitar la extradición a Posada Carriles o quienes en su momento pretendían atentar contra la vida de Fidel Castro, los invitados internacionales y los panameños que se encontraban en la Cumbre de Presidentes de Iberoamérica, en noviembre del 2000.