El Gobierno, a través del ministro de Salud, Franklin Vergara, le restó importancia al paro médico, pese a que nuevos sectores se adhirieron ayer a la protesta en demanda de que el proyecto de ley 349, que crea las Asociaciones Público Privadas (APP), se devuelva a primer debate.
En Coclé, el ministro Vergara afirmó que el 90% de los galenos está atendiendo a sus pacientes y solo un grupo minúsculo apoya el paro, y ni siquiera sabe el porqué.
“La mayoría de los médicos inteligentes de este país sí están atendiendo a los pacientes”, aseguró.
El jueves en la noche, el presidente de la Asamblea Nacional, Héctor Aparicio, destacó que el proyecto no se discutiría en esta legislatura ni en sesiones extraordinarias, sino hasta enero, por lo que pidió suspender la huelga.
Los médicos respondieron que mientras la propuesta se mantenga en segundo debate no levantarán la medida.
Julissa Rodríguez, una de las dirigentes de los médicos del Hospital Santo Tomás, manifestó que no entienden el afán de no devolverlo a primer debate, más con las declaraciones del presidente Ricardo Martinelli, de que era un proyecto que moriría en su cuna.
Explica que los diputados se escudan en que son órdenes de más arriba y, advierte, “debe ser el Presidente, y si es el que tiene la última palabra, que intervenga y tome las decisiones de un primer debate que “es lo que estamos pidiendo para hacer las modificaciones”.
Sobre las modificaciones, el ministro de Economía y Finanzas, Frank De Lima, dijo que se ha planteado eliminar los servicios de salud y educación, y que el proyecto solo vaya dirigido a las infraestructuras de la Ciudad Gubernamental, Centro de Convenciones y estructuras viales.
También se excluye al Presidente del eje rector de las APP, por lo que pidió desistan del paro y abrir el diálogo de las propuestas.
La Asociación de Laboratoristas Clínicos anunció la adhesión de sus agremiados en todo el país, el lunes a las 7:00 a.m..
Jovanna Borace dijo que se sumaron por las implicaciones del proyecto, de las que aún hay secuelas en el modelo del Hospital San Miguel Arcángel, en donde existen tecnólogos por contrato y se les paga del Fondo de Emergencia Nacional, porque el Estado tuvo que asumir el incumplimiento de las empresas.
Las protestas en las aceras de la Avenida Balboa, en el Complejo Hospitalario Metropolitano, como en las diferentes dependencias en el país continuaron ayer, por parte de los médicos.
También se sumaron al mediodía, miembros de la Central General de Trabajadores de la República de Panamá (CGTRP).
Mariano Mena, su representante, dijo que “en la medida que el Gobierno no medite se verá forzado a tragarse su ley”, por lo que debe desistir de impulsarla.