El Gobierno de Perú y las comunidades indígenas de la Amazonía acordaron hoy abrir el próximo viernes una mesa de diálogo para poner fin a varios días de protestas que han incluido la ocupación de instalaciones petroleras e hidroeléctricas.
El requisito que el Gobierno ha puesto para esa reunión, prevista en la localidad selvática de san Lorenzo, a unos 1.000 kilómetros al noreste de Lima, es el fin de las movilizaciones, según solicitó hoy el ministro peruano del Ambiente, Antonio Brack, en conversaciones con representantes indígenas.
Así lo reveló en rueda de prensa el representante legal de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep, principal organización indígena amazónica), Felipe Pacuri, quien sin embargo matizó que "los pueblos indígenas levantarán esta situación (protesta)" en el momento en que comience la reunión.
"Los pueblos quieren ser escuchados por el Gobierno", acotó Pacuri, al demandar al gabinete "compromisos serios" para solucionar las peticiones de los indígenas.
Unas 65 etnias selváticas protestan desde el pasado 9 de agosto contra decenas de decretos gubernamentales que, según los nativos, atentan contra sus vidas y alientan la venta indiscriminada de tierras de la Amazonía.
También exigen el cumplimiento del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que compromete a los gobiernos a respetar los derechos de los pueblos autóctonos.
Eso sí, el presidente de Aidesep, Alberto Pizango, advirtió hoy en la rueda de prensa que si el Gobierno no escucha sus demandas, los pueblos indígenas "asumirán otras medidas de fuerza" y "radicalizarán" sus protestas.
Ayer, grupos indígenas tomaron dos instalaciones en el Lote 56 del gas de la reserva de Camisea, en el sureste peruano, lo que obligó a la empresa argentina Pluspetrol a suspender sus operaciones en el lugar.
También, centenares de indígenas tomaron ayer una estación petrolera, esta última perteneciente a la estatal Petroperú, y una central hidroeléctrica, ambas en el norte del país, cerca de la frontera con Ecuador.
Pluspetrol aseguró ayer que los manifestantes que tomaron sus instalaciones estaban "armados", pero el presidente de Aidesep, la interlocutora de las comunidades amazónicas, remarcó que los indígenas no "son violentos ni salvajes".
El representante indígena precisó que la situación en esos tres lugares se mantiene igual y aseguró que no se han registrado otras medidas de fuerza en el país.