Los fracasos del presidente Juan Carlos Varela, tras casi dos años de Gobierno, han agudizado los principales problemas de la ciudadanía panameña, como lo son la inseguridad, la mala atención médica, educación, entre otros, y que ha causado una baja en la economía del país.
Ello ha provocado una decepción en la población que desata fuertes cuestionamientos sobre por qué no se gestionan los recursos para dar más soluciones.
El flagelo de la inseguridad sería en este momento el mayor problema social que enfrenta la ciudadanía, en el que las políticas empleadas han mostrado que existe un rotundo fracaso, y los asesinatos, femicidios y la delincuencia en las calles han aumentado.
Seguido de este problema, estaría la atención médica, en la que el Gobierno ha fracasado en la atención de los usuarios por la falta de insumos y medicamentos, que ha llevado a la suspensión de procedimientos quirúrgicos en los principales hospitales de la Caja de Seguro Social (CSS).
Para empeorar la situación, críticos del Gobierno piden responsabilidad penal al impedir que se prosigan las obras en materia de salud que empezaron a ejecutarse en la anterior administración, y sobre cómo el Gobierno y ante la ejecución lenta de proyectos, ha afectado sectores importantes de la economía panameña, como la construcción.
Este último factor ha provocado, según los economistas y empresarios, la pérdida de empleos y coincidido con escándalos en actos de corrupción internacional, que han involucrado a altos mandos del Gobierno y afectado la imagen del país.
Esto, pese a la promesa de trabajar por mantener el auge económico que venía experimentando Panamá en los últimos años, y que por la mala aplicación de políticas como el control de precios, ha creado una competencia desleal que afecta a los productores, y aumenta el precio de varios alimentos.
Gremios empresariales, como la Cámara de Comercio, han manifestado al presidente Varela que medidas como el Control de precios son un fracaso.
Estos errores de la administración Varela han impedido también el avance de la educación, y la promesa de beneficiar a sectores marginados y olvidados por años, como los barrios y las comarcas.
Aumentan problemas
Esta situación ha hecho que diversos sectores se pronuncien y pidan un cambio de dirección en la forma de gobernar del presidente Juan Carlos Varela.
En este sentido, el expresidente Ricardo Martinelli afirmó que el presidente "se niega a cambiar el camino del odio y la división y que destruye el progreso que tenía Panamá".
Y es que durante la administración Varela, estamentos de justicia como el Ministerio Público han sido utilizados para perseguir a enemigos políticos y congelar procesos contra funcionarios de Gobierno que han estado vinculados a escándalos por mal manejo de los fondos públicos.