Los niveles de turbiedad en el lago Alajuela han disminuido por primera vez desde que comenzó la crisis, a 82 Unidades Nefelométricas de Turbiedad (UNT); sin embargo, aún las autoridades no tienen una fecha para autorizar que el agua tratada sea apta para el consumo humano.
A pesar de que el agua tratada presenta niveles de turbiedad por debajo de los de 5 UNT, el ministro para Asuntos del Canal y coordinador de la Comisión Interinstitucional que está atendiendo la crisis, Rómulo Roux, dijo que estos niveles varían y aún tienen que esperar si la planta potabilizadora de Chilibre puede mantenerse produciendo agua con ese grado de tratamiento.
También se aumentó la producción de agua entre 138 a 151 millones de galones de agua por día.
"No podemos garantizar una fecha o una hora específica en la que la planta potabilizadora de Chilibre alcance niveles de turbiedad que permitan que el agua sea potable y que produzca las cantidades necesarias para abastecer a Panamá", admitió Roux.
Hasta ayer, las autoridades habían distribuido a través de las juntas comunales unas 356 mil botellas de agua, trabajo que según el funcionario se ha desarrollado de forma apolítica, ya que se está entregando a cada representante de corregimiento una cantidad de botellas en proporción a los habitantes de cada sector.
Roux advirtió que se realizarán las investigaciones pertinentes en caso de denuncias.