El Gobierno Nacional investiga a varios funcionarios de la Dirección Nacional de Migración, a raíz del supuesto negociado de visas de ciudadanos asiáticos hacia los Estados Unidos, donde se vieron involucrados los exdirectivos de esta institución, Germán Gil Sánchez, Samy Far y el Contralor de la República, Gabriel Castro.
Según el actual director de Migración, Eric Singares, a raíz de una solicitud de la presidenta de la República, Mireya Moscoso, se inició una investigación en la institución que abarca todo el personal, sobretodo el relacionado al sistema de Cómputo.
"Ningún funcionario está exento de investigación, por lo que efectuamos una evaluación para determinar si contamos con el personal adecuado para realizar las funciones", argumentó Singares.
Singares manifestó que han seguido de cerca el proceso entablado en los Estados Unidos a la exdirectora del Consejo Seguridad, Samantha Smith, por el supuesto negociado de visas a ciudadanos asiáticos.
Sin embargo, manifestó que le extraña la implicación de los funcionarios de Migración, porque estas visas son autorizadas directamente por el Consejo de Seguridad del Estado.
Indicó que están trabajando mancomunadamente con los Estados Unidos para evitar que Panamá siga siendo utilizando como "trampolín" para que ciudadanos ingresen en forma ilegal a otras naciones.
Puntualizó que se está buscando asesoría técnica y de equipo con los Estados Unidos, para modernizar la institución y aplicar mayores controles en los mecanismos migratorios.
Recalcó que los correctivos abarcan principalmente el equipo de cómputo para contar con recursos cónsonos con la época, porque los anteriores eran obsoletos y poco confiables.
A juicio de Singares, los equipos anteriores de Migración eran poco confiables porque no tenían los controles que requiere una institución de esta envergadura.
Por otra parte, informó que se han redoblado las medidas de seguridad y coordinado con las autoridades del Servicio Marítimo, Policía Nacional y los canales diplomáticos para reforzar las fronteras.
"Estamos trabajando para redoblar la seguridad, resguardar todo el territorio nacional y en ese sentido estamos trabajando para tratar de resguardar nuestras fronteras", acotó Singares.
Manifestó que Panamá no sólo deporta asiáticos sino también colombianos, ecuatorianos, cubanos y cualquier ciudadano que se encuentre ilegal en el país.