El viceministro de Comercio Exterior, Roberto Henríquez, dijo que en los primeros cien días es poco lo que el Gobierno puede ejecutar y mucho menos éste que se encontró con una gran cantidad de leyes creadas de "mala fe" por el expresidente Ernesto Pérez Balladares.
Dijo que esas leyes sirvieron como una "camisa de fuerza al nuevo Gobierno" que ha tenido que dedicar tiempo y recursos para desactivarlas, porque sólo fueron aprobadas con la intención de hacerle daño a Mireya Moscoso, sin percatarse que también le hacían daño al país, afirmó el viceministro.
Henríquez sustentó que el Gobierno sólo cuenta con los recursos económicos para pagar la planilla hasta el 31 de diciembre, porque la administración anterior al perder las elecciones procedió a gastar todo el dinero presupuestado para inversiones.
En tanto, el legislador arnulfista José Isabel Blandón afirmó que eso sólo evidencia la preocupación de la bancada arnulfista en el sentido de que los ministros tienen que realizar una labor más agresiva y activa en difundir la obra del Gobierno.
Agregó que hasta ahora "hemos visto que los ministros tienen interés en trabajar y atender la agenda social de la presidenta, sin embargo, han sido ministros mudos" y eso es algo que debe rectificarse, afirmó.
Consideró que tomando en cuenta la forma en que se recibió el país, el Gobierno ha hecho una buena gestión con "personas capacitadas, pero inexpertas en política" que en el camino va a ganar la "experiencia necesaria para entender que las cosas no sólo se hacen, sino que también deben divulgarse".