El ministro encargado de Economía y Finanzas, René Luciani, negó enfáticamente ayer que las finanzas públicas se encuentren en crisis y sostuvo que la decisión del gobierno de no emitir bonos por B/.500 millones, es una prueba de esta aseveración.
Explicó que la emisión de estos bonos a un plazo de 20 años buscaba apoyar la administración financiera del Estado, reforzar la ejecución del presupuesto y la recompra de la deuda externa con miras a obtener beneficios económicos para el país.
Detalló que el gobierno desistió de emitir estos bonos, debido a que el mercado no se encontraba óptimo para aceptar las condiciones que exigió Panamá, lo que fijó el nivel de estos instrumentos en 10.60% en la tasa de rendimiento, frente al 9% anual que estimaban los panameños.
Las condiciones del mercado, según el viceministro de Economía, influyó en que el gobierno no aceptara el porcentaje requerido internacionalmente.
Explicó que la economía panameña se encuentra estable en comparación a países como Brasil, que se vio en la necesidad de colocar sus bonos más allá del 15% y Argentina que lo hizo al 12.12% a un plazo de 20 años.
Desmintió que esta situación dificulte el financiamiento del préstamo de B/. 70 millones que aprobó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para obras sociales de la provincia de Darién.
La actitud panameña, dijo, será reconocida por parte del mundo económico, por lo que esperará hasta "el momento más apropiado" para nuevamente incursionar en la emisión de bonos.
Sobre el particular, el economista y catedrático universitario Juan Jované, aseguró que el gobierno panameño siempre negó que la crisis asiática tocaría la economía nacional, sin mebrago, en estos momentos es una realidad.
Acotó que el problema radica en que para los inversionistas extranjeros todos los mercados emergentes, como el de Panamá, son peligrosos, tomando en cuenta que la tasa básica de intereses de Estados Unidos bajó, pero esta reducción no la perciben los países del tercer mundo, por lo que existe un riesgo en invertir en estas condiciones que los economistas llaman "express".