Al gobierno panameño le faltó voluntad para evitar que los organismos internacionales impusieran su voluntad de evitar el incremento a veinte años de la pena de prisión a los menores de edad que participan en actos delictivos, afirmó ayer el criminólogo panameño, James Innis.
Indicó que estos organismos hicieron uso de todos los recursos de propaganda para evitar que Panamá aprobara la propuesta de ley que pretendía incrementar la pena y lograron su objetivo, pues al final se cambió a diez años.
Innis, es un criminólogo panameño que estudió en Estados Unidos, trabajó con los organismos policiales en el Estado de Florida y participó en la discusión del proyecto de ley que pretende incrementar la pena a los menores que incurren en delitos graves.
Durante la sesión del pleno de ayer, los legisladores dedicaron más de ocho horas a la discusión en segundo debate de este proyecto de ley.
Al igual que en el primer debate, se expresaron posiciones a favor y en contra, sin lograr un consenso con respecto a la propuesta de ley, que después del primer debate disminuyó a 10 años, el máximo que se impone a los menores infractores.