El Gobierno no ha ordenado la contención del gasto público, a pesar de que el país atraviesa una desaceleración económica producto de varios factores, entre ellos, la salida de los estadounidenses del país, aseguró ayer el viceministro de Economía y Finanzas, Ricardo Quijano.
"La salida de los norteamericanos ha representado una merma de más de B/.400 millones, el alza del combustible, problemas en las exportaciones de productos primarios como los mariscos, el banano y un sin fin de problemas que no son necesariamente originados por esta administración y han afectado la economía panameña", acotó Quijano.
Precisó que el presupuesto del país para el presente año se ha manejado un poco lento, pero con mucha transparencia y eso tal vez es lo que ha demorado la ejecución.
Quijano negó que el gobierno haya ordenado la restricción del gasto público por falta de liquidez presupuestaria, tal como lo señaló el legislador perredista, Carlos Alvarado.
Manifestó que cuando los funcionarios aprendan el procedimiento de la ejecución del presupuesto las cosas comenzarán a normalizarse, porque ya se han firmado muchas órdenes de proceder.
Indicó que en este momento el Presupuesto General del Estado marcha de acuerdo a los fondos requeridos y no se necesita aplicar ninguna medida de contención.
Sentenció que la empresa privada ha hecho ataques muy fuertes contra la actual administración y la presidenta Mireya Moscoso sin ninguna sustentación, porque hay un Plan Económico Nacional para que ellos puedan desarrollar.
"Hay un problema nacional en la economía e inclusive otros países latinoamericanos están enfrentando la misma situación", apuntó Quijano.
Añadió que las entidades bancarias también se han visto afectadas porque su crecimiento se ha reducido.
"Estamos analizando estos problemas junto a la presidenta y muy prontamente vamos a dar una respuesta positiva para que la economía vuelva a repuntar", precisó Quijano.
Adelantó que la salida de los norteamericanos no ha sido fácil para el país, lo que afecta el nivel de consumo de los comercios nacionales.
Por su parte, el contralor Alvin Weeden señaló que no se trata de un fenómeno nuevo, sino que desde hace un año atrás se venía reflejando en el país el "bajón" en el poder adquisitivo.
"Lo más importante es no manejar el alarmismo y los hechos negativos porque cuando uno comienza a decir que estamos mal estaremos peor", aseguró Weeden.
Sentenció que este es el precio que tendrán que pagar los panameños por la salida de las tropas norteamericanas, porque no se diseñó ningún mecanismo para suplir los ingresos que representaban al país estas bases.