Pareciera que el Gobierno Nacional no tiene interés en conocer la identidad del grupo que atacó la comunidad darienita de Nazaret, precisó el director del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA), Marcos Gandásegui.
De acuerdo con el sociólogo, hay ambigüedad en la información que se ha dado a conocer, ya que el gobierno no tiene datos sobre los movimientos de estos grupos irregulares y tampoco se recogieron muestras de las huellas o de vestimenta dejadas en el sitio de combate para tratar de saber quiénes fueron.
El pasado domingo un grupo de desconocidos intercambió disparos por espacio de dos horas con miembros de la Policía Nacional en el caserío de Nazaret, dejando una niña muerta y varios heridos, incluyendo civiles y uniformados panameños.
No obstante, Gandásegui señaló que si es verdad que los insurgentes heridos dejaron muestras de sangre, la misma debe ser analizada, sin embargo, aparentemente el gobierno no ha recogido las pruebas, por lo tanto nunca sabrá quiénes fueron los responsables del ataque.
Según Gandásegui, lo que ocurrió en Darién fue una charada dirigida a crear una opinión pública favorable a propiciar una intervención extranjera en el país.
No obstante, señaló que no se logró, sino que por el contrario, la opinión pública adversa la posibilidad que a raíz de los acontecimientos ocurridos en la frontera se utilice como excusa para permitir el retorno de los militares estadounidenses.
En torno a los hechos, hay mucha ambigüedad, ya que frente a una situación como ésta, lo primero que hace un Gobierno es "recoger todas las pruebas que dejaron los atacantes", pero las autoridades no han recogido las balas o casquillos para examinarlos y saber qué tipo de armas fueron utilizadas.
Sería un error crear una fuerza elite para solucionar el problema de la violencia en Darién, dijo Gandásegui, quien se mostró a favor de la implementación de un Proyecto de Desarrollo Social y Económico Integrado.
Estimó que es una equivocación que se destinen tres millones de balboas para comprar armas, ya que lo ideal hubiese sido que junto a otro paquete más grande formara parte de un programa para resolver problemas sociales.
No es conveniente caer en la política de militarización del Plan Colombia, ya que si seguimos por este camino, Panamá "volverá a pagar el precio" y recordó que los panameños ya sabemos lo que significa entregar las armas a los militares.