El Gobierno panameño recordó a su similar de Guatemala que la figura del asilo político es "apolítica y exclusivamente humanitaria" y que cualquier solicitud que se rechace al respecto no debe interpretarse como un acto "inamistoso", aludiendo al asilado expresidente Jorge Serrano Elías.
La Cancillería panameña informó la semana pasada que la extradición de Serrano Elías había sido rechazada por tercera vez por no apegarse en forma ni fondo a la Convención de Montevideo, lo que motivó la protesta de la Embajada de Guatemala en Panamá.
A través de la resolución ejecutiva 7, que rechaza la solicitud de asilo, el Gobierno recuerda a Guatemala que los convenios internacionales sobre la materia instan a los estados contratantes a impedir que un problema de asilados se convierta en una fuente de tensión internacional.
Serrano Elías es acusado de supuesta usurpación de funciones, fraude y abuso de autoridad, delitos que, luego de un prolijo estudio, el Gobierno panameño determinó que presentan "claras discrepancias" en la calificación contenida en ambas legislaciones.
Añade que la solicitud de Guatemala no cuenta con la información pertinente sobre la prescripción de la pena, de la acción penal o sobre la duración mínima de las mismas para los delitos que se le imputan al asilado.
Sostiene que el abuso de autoridad es una conducta delictiva que cae en el complejo ámbito de la actividad política y cuya calificación debe extremar cuidados por el Estado requerido para evitar que el asilado sea perseguido con fines políticos.
La resolución dice que Panamá como muestra de la "mayor buena fe" suspendió todos los permisos de salida para Serrano Elías hasta que se resolviera la solicitud de extradición del Gobierno guatemalteco.