De acuerdo con un informe oficial, el Consejo de Gabinete aprobó el pasado 21 un proyecto en el que se establece, "con carácter excepcional", los requisitos para que los extranjeros bajo el Estatuto Humanitario Provisional de Protección puedan obtener la residencia permanente.
La propuesta fue presentada por la ministra panameña de Gobierno, Roxana Méndez, con la intención de regular la permanencia de los sudamericanos que huyeron de la violencia en su país desde 1996 y se encuentran en los poblados selváticos fronterizos con Colombia de Jaqué, Boca de Cupe, Yape, El Real y La Palma.
"Este grupo de refugiados especiales llegó a Panamá en movilizaciones masivas que datan de 1996 como consecuencia de las incursiones de grupos armados que actuaron y operaron en contra de esa población en las tierras colombianas donde eran originarias", recordó la Presidencia.
Según Méndez, a partir de la aprobación de la norma, los refugiados tendrán dos años para solicitar la residencia permanente en Panamá, de acuerdo con los requisitos establecidos en la legislación de migración, lo que les permitirá trabajar legalmente e integrarse a la vida socioeconómica del país.