La negativa del gobierno a informar sobre el uso de las partidas discrecionales de la Presidencia de la República pareciera indicar que "algo quieren tapar" o que "están haciendo mal uso de estos fondos", afirmó ayer el legislador Rubén Arosemena, presidente del Partido Popular (PP).
La única explicación que se puede encontrar a esta negativa es que no le han dado un buen uso a estos fondos públicos y por eso se niegan a brindar cualquier información al respecto, sostuvo.
A juicio de Arosemena, en el caso que hubiera un buen uso de estos fondos sería un privilegio y los integrantes del gobierno con mucho gusto serían los primeros interesados en dar a conocer la forma en que se maneja este dinero.
Cualquier gobierno se sentiría encantado que la población en general pudiera tener conocimiento por una vía directa como la Internet o los medios de comunicación social, de la forma en que están manejando estos fondos públicos.
Arosemena dijo que el gobierno siempre se ha mostrado en contra de cualquier iniciativa que esté dirigida a dar muestras de transparencia, se opusieron a la creación del nodo de transparencia en la Defensoría del Pueblo y además reglamentaron la ley de transparencia de una forma que no puede ejecutarse como fue ideada.
El legislador manifestó que la partida discrecional es algo que existe en muchos países, pues el presidente de la República requiere tener acceso a fondos para hacer frente a situaciones que surjan de manera imprevista, pero lo cuestionable es que se maneje con secretismo.
Al momento que surjan estas situaciones, el mandatario tiene que tener acceso directo a fondos, sin necesidad de que haya licitaciones u otros procedimientos burocráticos que sólo retrasan el acceso al dinero.
Sin embargo, no hay razón para que estos dineros sean utilizados de manera secreta y que el Ejecutivo no esté obligado a rendir cuentas a la población que en realidad es la propietaria de estos fondos.
Alemán promete acabar con el desempleo a través de sus megaproyectos que generarían miles de plazas de trabajo. Rechaza reformar el Código de Trabajo. Indicó que sólo aceptaría modificar esa legislación si existe un consenso previo entre todos los sectores: obreros, empresarios y gobierno.
"Nosotros tenemos una visión clara y estratégica para derrotar al desempleo en base de aprovechar las oportunidades que tiene nuestro país", aseguró el candidato.
Precisó que uno de los megaproyectos que quisiera dejar al país luego de que termine su gestión, es la construcción a cuatro carriles de la autopista Panamá-Colón.
"Es una vergüenza para nosotros como panameños mantener una carretera que nos construyó Estados Unidos en la segunda Guerra Mundial", lamentó el candidato.
Explicó que la ampliación de esa vía contribuirá a crear plazas de empleos en una región tan golpeada económicamente, como lo es la provincia de Colón.
El segundo proyecto en que Alemán cifras sus esperanzas para disminuir el desempleo es la limpieza de la Bahía de Panamá.
Señaló que ese es un proyecto que no se puede concluir en cinco años, pero que tiene sus etapas bien definidas, ya que el Banco Interamericano de Desarrollo ha demostrado interés en financiarlo.
Destacó como otro de sus megaproyecto, la construcción de un segundo puerto de alto calado del lado Pacífico del Canal de Panamá.
Reconoció que el Estado no tiene dinero para realizar esa obra, por lo que la haría a través de concesión administrativa.
Otro megaproyecto que pretende realizar es la construcción de un puente sobre el Canal de Panamá, en el lado Atlántico de la provincia de Colón.
"Eso es algo que el Canal le debe a la provincia de Colón", expresó el candidato, quien agregó que no se puede estar hablando de ampliar el Canal sin antes construirle una carretera y un puente que comunique a las comunidades que han sido separadas por la vía acuática.
En este tema manifestó que estaría de acuerdo con despenalizar la calumnia e injuria.