La presidenta Mireya Moscoso dio su visto bueno ayer a la petición efectuada por su antecesor Ernesto Pérez Balladares para que el Gobierno solicite a Estados Unidos las pruebas que pesan en contra del ex mandatario por el supuesto trasiego de asiáticos hacia ese país.
Señaló que le tocará al canciller José Miguel Alemán contestar la nota y pedir la información a EU como cualquier otra solicitud de un ciudadano panameño.
"Vamos a preguntarle al Gobierno de los EU por qué se le ha quitado la visa al ex gobernante", indicó Moscoso.
El Ministerio de Relaciones Exteriores evalúa la solicitud efectuada por el ex mandatario, quien pidió al Gobierno que exija a EU presentar las pruebas que pesan en su contra por el supuesto trasiego de asiáticos hacia ese país.
De acuerdo con el canciller de la República, José Miguel Alemán, la solicitud está siendo evaluada por el ministerio para luego dar a conocer a la ciudadanía en general la decisión que adoptará el Gobierno panameño al respecto.
"El ministerio está abierto a todos los ciudadanos y está considerando la petición del ex mandatario como cualquiera otra", acotó Alemán
El ex presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares aclaró que desde el 28 de septiembre del 2000 envió una nota al cónsul general de Estados Unidos en Panamá, Robert J. Blohm donde le devuelve la página de su pasaporte diplomático donde está estampada la visa a la cual renunció por dignidad.
Por otra parte, el canciller Alemán señaló que esperan el informe final que realizará la Academia de la Ciencia de Estados Unidos sobre la inspección realizada a la Isla San José.
"Haremos todo lo posible porque todas estas áreas sean evaluadas porque se tiene como objetivo desarrollarlas como punto turístico", acotó Alemán.
Una delegación de científicos de Estados Unidos visitó Panamá para hacer un análisis de las islas Iguana y San José para determinar si tienen algún grado de contaminación química.
Detalló que Panamá asume en estos momentos los gastos de transporte y hospedaje de la comitiva de científicos, porque el trabajo fue donado voluntariamente por ellos.
Explicó que las islas de San José e Iguana son áreas turísticas y se quiere descartar la existencia de elementos tóxicos que puedan perjudicar el desarrollo de esta industria.