El Gobierno Nacional está dejando de percibir cuantiosos ingresos debido a que no se han podido celebrar los actos de licitación de las 1,066 casas ubicadas en Clayton, porque las entidades responsables no han establecido los avalúos correspondientes, advirtió Natasha Sucre, expresidenta de la Asociación de Corredores de Bienes Raíces (ACOBIR).
Ya se han realizado avalúos desde la administración pasada en casas que están ubicadas fuera de Clayton, y que tienen precios bases, como en Cárdenas, La Boca, Diablo, Ríos, sin embargo, el problema radica en el retraso para establecer los precios de las residencias de Clayton.
Sucre afirmó que un total de 13 empresas, de las 16 que participaron en la licitación, lograron ser seleccionadas para llevar adelante los procesos de venta de las casas, y la promoción de las mismas se inició desde el mes de julio de 1999.
Sin embargo, la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), la Contraloría y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), no han procedido a establecer los precios de las casas de Clayton y por esa razón no se pudo iniciar el proceso de ventas que estaba programado para el 30 de noviembre.
La expresidenta de ACOBIR informó que la semana pasada la Contraloría General había entregado unos 400 avalúos a la ARI y esta semana la Oficina de Catastro del MEF debe entregar otros y ahora le corresponde a la ARI promediar esos avalúos para determinar los precios bases y se espera que en unos quince días se pueda iniciar en firme el proceso de venta de las residencias revertidas.
No obstante, Sucre calificó como doloroso, que como consecuencia de este retraso el Estado esté enfrentando gastos que oscilan entre 350 y 400 mil balboas mensuales, lo que significa que en cinco o seis meses, la Nación ha registrado pérdidas millonarias debido a la falta de los avalúos que han impedido que estos bienes fueran vendidos a propietarios privados.
También se han dado situaciones que por las características de las casas, aunadas al clima y la falta de mantenimiento, se han ido deteriorando, lo que significa pérdidas para la nación, ya que las mismas deben ser reparadas antes de ser puestas en venta.
Además, la falta de captación de recursos económicos procedentes de las ventas de estas casas, ha limitado el depósito de fondos en un fideicomiso, que a su vez generan los intereses que son importantes para resolver problemas sociales en el país.
Advirtió a las autoridades, que a la nación le cuesta mantener las áreas revertidas sin uso, porque toda propiedad sin uso se deteriora y además se dejan de captar los ingresos.
Sucre manifestó su esperanza de que luego de haber dialogado con las autoridades, se tome conciencia de la importancia de fijar los precios bases, ya que las empresas de bienes raíces que ganaron este derecho, efectuarán rápidamente los actos de venta de las casas.
Estimó que familias de clase media-media son las más interesadas en participar en la compra de estas viviendas, aunque reconoció que algunas familias que habían demostrado interés por estas viviendas, ante la demora, decidieron comprar en otras áreas.