Destacó que cada vez que hay elementos, aún cuando no se han comprobado, dejan un elemento de convicción de quien investiga, que algo puede haber pasado, ya que hay hechos ciertos que constituyen esos indicios, como que Valter Lavitola estuvo en Panamá y que hay un expediente en Italia.
"Tiene que haber elementos antecedentes que permitan que fiscales se atrevan a ordenar la detención amparada en lo que ya tienen", señaló Gómez.
Expresó que no nos debemos adelantar como país a descartar, así como tampoco se debe culpar a nadie directamente, tampoco se debe caer en el juego de la presunción de inocencia que impida buscar información, para que haya gestión transparente.
Destacó que la forma en que se ha manejado el tema no le parece la correcta, ya que debe haber separación de poderes.
Gómez dijo que cada uno de los estamentos que componen el Gobierno deben por su parte, cumplir con la misión que la Constitución les da y advirtió que el Ministerio Público no debe, en lo absoluto combinarse con ningún emisario que hayan enviado por parte del Ejecutivo, ni de la Asamblea.
Resaltó que lo más importante es que detrás de cualquier acto de corrupción todos perdemos como país, ya que cada vez que hay pago de sobornos, coimas, sobreprecios quien se afecta es la obra pública que esté de por medio.
La exprocuradora dijo en Noticias AM que ojalá, tanto la fiscal Lizzette Chevalier y el ministro de Seguridad Pública, que irán a Italia para presentar documentación sobre el supuesto acto de soborno, hagan las diligencias cada uno en su esfera y considera que debió haber ido también un representante de la Asamblea Nacional de Diputados.