Una controversia ha surgido con el despido verbal de más de 20 funcionarios extranjeros en el Ministerio de Salud con permiso de trabajo, luego de una llamada telefónica emitida desde la Contraloría General de la República.
Estas revelaciones las hizo el propio titular de Salud, Fernando Gracia, quien señaló que conversó con el contralor Alvin Weeden, quien le manifestó no haber dado esta orden.
Gracia dijo desconocer lo que está sucediendo y le solicitó a Weeden el reintegro inmediato de estos funcionarios que nunca fueron botados, ya que no se les entregó una nota oficial de destitución. Negó rotundamente que lo haya presionado para destituir a una periodista, como se alegó en un principio.