Todo indica que no. Panamá América observó algunos puntos como Villa de Las Fuentes, la avenida La Amistad, frente a la Universidad Santa María La Antigua y Calidonia, donde se han plasmado diversos conceptos.
Con spray y pintura, se dibujan figuras satánicas, símbolos de pandillas, entre otros.
También se deja claro el rechazo a las acciones gubernamentales.
Las horas de la noche son las preferidas por los artistas para expresarse, aunque las obras son consideradas por la Alcaldía de Panamá como una forma de empañar la imagen de la ciudad.
El sociólogo Raúl Leis explicó a Panamá América que hay dos formas de graffiti. La primera se manifiesta a través de pintas, que corresponden en su mayoría a temas políticas, mientras que la segunda se refiere a expresiones artísticas en las que se aprecia un tipo de belleza que corresponde a una expresión del alma.
Para evitar que los muros y paredes continúen siendo rayados, Leis propone el aprovechamiento de espacios libres para que los jóvenes puedan expresar sus ideas y sentimientos.
Sin embargo, en un reciente comunicado de prensa, el municipio reiteró el llamado de atención.
Las sanciones para estas personas que se dedican al graffiti se encuentran establecidas en el Decreto Alcaldicio N° 2025 del 1 de diciembre de 1995, que señala entre las prohibiciones, pintar, manchar las paredes o muros de los edificios, así como pegar propagandas en éstos, árboles, postes de luz y monumentos.
De acuerdo con Eliécer Barsallo, coordinador de corregidores de la Alcaldía de Panamá, los agentes de la Policía Nacional e Inspectores Municipales realizan labores de vigilancia para el cumplimiento de las disposiciones de este decreto.
Manifestó que si en estos operativos se llega a detectar algún infractor, se pondrá a disposición de los corregidores de Policía para que se aplique la sanción correspondiente.
"Esto está tipificado como una falta administrativa y si usted tiene identificadas a unas de estas personas, puede denunciarlo ante las autoridades mencionadas", sostuvo Barsallo.
Blanca Dávalos encargada de la Casona, localizada en el corregimiento de San Felipe, tiene una opinión particular sobre el graffiti.
Cree que es un arte urbano y aquí en Panamá, desde hace muchos años, hay jóvenes que se han especializado en este arte. "En Panamá no lo valoran como un arte, debido a que piensan que es una forma de vandalismo".
Etimológicamente graffiti sería cualquier inscripción hecha en un muro.
En Alemania, se estudia la legalización del graffiti, pues esta manifestación cultural es considerada un delito y provoca, en ciudades como Berlín o Colonia, daños que llegan a los 50 millones de euros al año, lo que equivale a $68 millones.
En Alemania está prohibido hacerlo en edificios y superficies públicas, y el delito se castiga con multas importantes y hasta con dos años de prisión.
¿Qué opina de los graffitis que se pintan en diversos puntos de la ciudad?
Angélica D Angelo: "Considero que el graffiti daña la propiedad privada. Además, rayar las paredes es una falta de respeto".
David Arosemena: "Pintar graffiti daña la imagen de la ciudad. Las autoridades deben ser más enérgicas a la hora de sancionar a las personas que realicen estos actos".
Eneida Ríos: "Rayar las paredes es una falta de educación que debe ser sancionada. Pienso que esto afecta la imagen de la ciudad".
Pablo Rodríguez: "Rayar las paredes, muros y bancas no trae ningún resultado positivo para la ciudad".
María Cedeño: "Estas acciones de rayar las paredes no están bien. Considero que los jóvenes que realizan esto no tienen educación".
Blanca Dávalos: "Considero que el graffiti es un arte que debe ser respetado. Es una muestra de expresión de las personas a través de imágenes y de colores".