El ministro británico de Economía, Gordon Brown, anunció ante la Cámara de los Comunes, un plan de inversiones públicas que asciende a 65.000 millones de dólares.
Este esfuerzo presupuestario se producirá desde el año 2001 al 2004 y se distribuirá, fundamentalmente, en los sectores de salud, educacia deuda pública y se ha logrado que el estado de las finanzas sea fuerte".
El ministro de Economía prometió, no obstante, control sobre estos dineros: "El desembolso estará sujeto a la producción y al rendimiento". Para Brown, se trata de "resolver el daño que se ha producido durante décadas debido a la escasa inversión en los servicios".
La sanidad pública contará con una inyección de 19.500 millones de dólares, la educación con 18.000 y defensa con 3.500 millones.
El Gobierno intentará remediar la situación del maltrecho sector del transporte con inversiones que empezarán siendo de 7.500 millones de dólares este año y que acabarán en 10.500 millones en 2004.
Será el ministro del Interior, Jack Straw, quien detalle las partidas asignadas a combatir el crimen, que ha subido casi un 4 por ciento en el Reino Unido respecto al año pasado.