Las diferencias entre las autoridades del Ministerio de Educación (Meduca) y los docentes que participan de la huelga en rechazo al aumento condicionado parecen extenderse con las decisiones adoptadas por las partes.
Ayer, un grupo de docentes salió de las aulas donde mantiene la huelga de “brazos caídos” para cerrar la Calle 50 por más de dos horas.
Los educadores exigieron la presencia de la ministra Lucy Molinar en la mesa del diálogo para plantearle que la medida de paro se mantiene hasta que se desembolse el ajuste de 300 dólares, sin condiciones.
Molinar accedió y se reunió por horas con los gremios, tiempo en el que escuchó y planteó la necesidad de continuar con el proceso.
La ministra criticó la posición adoptada por la contraparte, al señalar que se trata de grupos que se oponen a todo, y en este caso a la autoevaluación.
Además, la funcionaria pidió a los padres de familia enviar a los estudiantes a las escuelas y a los docentes “sensatos”, impartir las clases con normalidad.
Al término del encuentro, una leve esperanza de llegar al final del conflicto surgió. Molinar se comprometió a hacer las consultas de la petición docente y lamentó la posición intransigente.
Mientras, los dirigentes anunciaron que la medida se mantiene. Para mañana se espera el primer desembolso del aumento a más de 10,000 docentes en Chiriquí y Veraguas, donde se inició la autoevaluación.