El vicepresidente de la República, Tomás Altamirano Duque advirtió ayer que si llega a ser nombrado como Contralor General de la Nación castigará cualquier irregularidad que se cometa durante la gestión de la presidenta electa Mireya Moscoso.
Aclaró que ello no debe interpretarse como el inicio de una persecución contra el gobierno arnulfista.
Agregó que ignorará a los "cabezas-caliente" del PRD que quieran promover una persecución contra el gobierno de Moscoso, desde la Contraloría.
"No estoy de acuerdo con la persecución que se montó después de la invasión", por lo cual no promovería una acción similar si llego a la Contraloría, alegó.
"No hay ningún chance" de que se repita la persecución que practicó el gobierno del presidente Guillermo Endara contra los miembros del PRD, pero "si hay algo malo